
El legado artístico y comercial entre Canarias y Flandes protagoniza un nuevo ciclo de divulgación en Tenerife
La Fundación Canaria de Arte Flamenco analiza este lunes en Santa Cruz de Tenerife la influencia histórica y el legado artístico de Flandes en el archipiélago durante la Edad Moderna a través de un documental y un coloquio especializado.
La conexión histórica entre el archipiélago canario y el territorio flamenco durante la Edad Moderna vuelve a situarse en el centro del debate académico. Tal y como recoge la información publicada recientemente, la Fundación Canaria de Arte Flamenco continúa esta semana su ciclo de divulgación, que se desarrolla desde mediados de mayo, con una nueva sesión programada para este lunes 18 de mayo en el Espacio Cultural CajaCanarias, en Santa Cruz de Tenerife.
El evento, que dará comienzo a las 19:00 horas, articula su propuesta en torno a la influencia cultural y religiosa de Flandes en las islas durante los siglos XVI y XVII. El eje central de la jornada será la exhibición de la pieza audiovisual Tenerife y Flandes: el arte y la fe, dirigida por el realizador local Roberto Ríos. Esta obra forma parte de una trilogía documental impulsada por la citada fundación con el propósito de documentar el legado artístico flamenco presente en el patrimonio histórico de Tenerife y La Palma.
Tras la proyección, el análisis se trasladará al ámbito académico mediante un coloquio especializado. En él participarán Agustín Guimerá Ravina, historiador y antiguo investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), junto a Manuel Lobo, catedrático de Historia Moderna en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Bajo el título Azores, Madeira y Canarias en sus relaciones con Flandes, ambos expertos abordarán la complejidad de las rutas comerciales y los intercambios culturales que definieron la posición estratégica de las islas atlánticas en el tablero geopolítico europeo de la época.
Este ciclo de conferencias responde a una necesidad de profundizar en la memoria compartida entre ambas regiones. La iniciativa no solo busca poner en valor el patrimonio mueble y artístico importado desde el norte de Europa, sino también fomentar un espacio de reflexión ciudadana sobre los vínculos económicos y sociales que, durante siglos, articularon la relación entre el archipiélago y los territorios bajo dominio flamenco.