
Tenerife eleva a nivel 2 la emergencia por la borrasca Therese y moviliza a la UME
El Gobierno de Canarias asume la dirección de la emergencia por la borrasca Therese en Tenerife, elevando el nivel a 2 para movilizar recursos estatales ante el riesgo de inundaciones y desprendimientos.
La gestión de la crisis meteorológica provocada por la borrasca Therese en Tenerife ha experimentado un cambio de mando institucional, tal y como ha informado el Cabildo insular. La decisión de elevar la emergencia a nivel 2 responde a la necesidad de centralizar la respuesta bajo la dirección del Gobierno de Canarias, un paso administrativo que habilita la movilización de efectivos estatales, entre ellos la Unidad Militar de Emergencias (UME), ante la previsión de un agravamiento de las condiciones atmosféricas.
Este escalado en la respuesta operativa, confirmado por la presidenta insular Rosa Dávila, subraya la preocupación de las autoridades ante la saturación del terreno y la persistencia de las precipitaciones. El marco legal de protección civil en España establece que el paso a este nivel de gravedad permite una mayor capacidad de despliegue, integrando recursos extraordinarios cuando las capacidades locales se ven superadas por la magnitud del fenómeno. En este caso, la estrategia se centra en la prevención ante el riesgo de inundaciones repentinas y desprendimientos, fenómenos recurrentes en la orografía tinerfeña durante episodios de lluvias torrenciales.
El dispositivo de seguimiento se mantiene centralizado en el CECOPIN, ubicado en el pabellón Santiago Martín, desde donde se monitoriza la situación en tiempo real. La atención se concentra especialmente en la zona norte de la isla, con especial vigilancia en el Valle de La Orotava, Puerto de la Cruz y, de manera crítica, en el litoral de Tacoronte. Enclaves como El Pris y Mesa del Mar han sido identificados como los puntos de mayor vulnerabilidad debido a su configuración geográfica, lo que ha motivado el envío de alertas masivas a los dispositivos móviles de los residentes para instar a la autoprotección.
La recomendación oficial es taxativa: restringir la movilidad al mínimo indispensable. Las autoridades insisten en que la combinación de lluvias intensas y la inestabilidad del terreno puede derivar en situaciones de peligro extremo en lapsos de tiempo muy breves. Mientras los equipos de emergencia, fuerzas de seguridad y servicios de mantenimiento de carreteras permanecen desplegados, la transición al nivel 2 marca una fase de máxima alerta, diseñada para anticiparse a cualquier escenario de mayor gravedad que pueda desarrollarse durante las próximas horas.