
Meliá podría tomar el control de un polémico hotel en Tenerife: los ecologistas dan la voz de alarma.
Los ecologistas están en alerta por la posible participación de la cadena hotelera Meliá en la polémica construcción de un hotel en la playa de La Tejita, que amenaza el ecosistema único de Tenerife.
Los ecologistas dan la voz de alarma: la cadena hotelera Meliá podría hacerse cargo del hotel que construye la polémica empresa Viqueira SL en la playa de La Tejita. Este proyecto ha provocado indignación entre los residentes locales desde 2015.
"El hotel se está construyendo directamente sobre las dunas, que son un ecosistema único, uno de los pocos que quedan en Tenerife. Es una verdadera catástrofe ecológica para la isla, ya que La Tejita era hasta hace poco la última gran playa virgen del sur", afirman los ecologistas.
La declaración fue firmada por varias organizaciones, entre ellas la Fundación Telesforo Bravo y Juan Coello, Ben Magec, ATAN, ADNT, Salvar La Tejita y la Asociación Abeque. Recuerdan que ya se han recogido 160.000 firmas contra la construcción de este hotel y que las protestas duran más de 7 años.
Los ecologistas creen que este hotel, al igual que el proyecto Cuna del Alma, ha colmado la paciencia de la gente, que ahora lucha activamente contra el turismo excesivo.
Según ellos, Meliá lleva varios meses negociando para hacerse cargo de la gestión de este hotel, que aún está en construcción.
"Viqueira SL es una empresa constructora, no hotelera. No pueden encontrar una cadena hotelera que acepte comprar sus derechos. ¿Cómo es posible?", se preguntan los ecologistas.
La construcción de este polémico hotel ya se ha detenido cuatro veces por violar la ley de costas, ya que afecta a las dunas que protegen la costa.
"Actualmente, el permiso de construcción está siendo impugnado en los tribunales, y el 30% del hotel está fuera de la zona permitida. Esto significa que no se podrán construir unas 200 habitaciones. Ninguna cadena hotelera decente querrá involucrarse en un proyecto tan problemático", aseguran los ecologistas.
Añaden que comprar los derechos de un hotel que ya se ha visto envuelto en litigios es muy arriesgado. Los ecologistas no sólo exigen la demolición del hotel, sino que también recuerdan constantemente a Meliá las posibles consecuencias.
Por lo tanto, los ecologistas instan al director de Meliá, Gabriel Escarrer, a que se niegue a cooperar en la destrucción de la costa de Tenerife, de acuerdo con la política de desarrollo sostenible de la empresa.
De lo contrario, dicen, Meliá se enfrentará a la campaña pública más grande de las Islas Canarias debido a su hipocresía ecológica.
Los ecologistas también exigen a las autoridades que detengan la construcción y compren el terreno para restaurar el ecosistema.