
Tenerife se consolida como el segundo mercado laboral más dinámico de España tras diversificar su economía
Tenerife se consolida como el segundo territorio con mayor dinamismo laboral de España gracias a una estrategia de diversificación económica que potencia sectores tecnológicos, industriales y de alto valor añadido más allá del turismo.
El mercado laboral de Tenerife atraviesa una fase de transformación estructural que trasciende su tradicional dependencia del sector servicios. Según un reciente análisis publicado por la red profesional LinkedIn, la isla se ha posicionado como el segundo territorio de España con mayor dinamismo en la creación de oportunidades laborales, situándose únicamente por detrás de Alicante y superando a nodos económicos consolidados como Bilbao, Zaragoza o Palma.
Este ascenso en el ranking nacional no responde a un incremento aislado de las contrataciones, sino a una amalgama de factores que incluyen la capacidad de retención de talento, la demanda de perfiles especializados y la expansión de sectores con alto valor añadido. El informe subraya que la economía insular está logrando una mayor resiliencia al integrar actividades vinculadas a la ingeniería, la consultoría estratégica, la enseñanza superior y la transformación digital. Esta diversificación se ve respaldada por cifras macroeconómicas que reflejan un mercado en expansión: al cierre de 2025, la isla alcanzó un máximo histórico de 443.450 personas ocupadas, con una tasa de desempleo situada en el 12,6%.
El papel de las empresas tecnológicas resulta determinante en este cambio de paradigma. Un ejemplo paradigmático es la multinacional Atos, que tras dos décadas y media de actividad en Santa Cruz, gestiona desde su centro de operaciones local servicios para más de un centenar de clientes internacionales, empleando a cerca de un millar de trabajadores altamente cualificados. Esta dinámica se apoya, además, en una infraestructura científica robusta, donde destacan el Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER) —con sus superordenadores Teide y Anaga— y la colaboración estrecha con la Universidad de La Laguna y el Hospital Universitario de Canarias.
Desde la perspectiva de la gestión pública, el Cabildo de Tenerife interpreta estos datos como el resultado de una estrategia deliberada para fomentar la innovación. Las autoridades insulares han enfatizado que el objetivo es doble: por un lado, atraer inversión externa mediante la mejora de las telecomunicaciones y el apoyo a parques científicos; por otro, evitar la fuga de capital humano local, permitiendo que los jóvenes formados en la isla encuentren salidas profesionales competitivas sin necesidad de emigrar.
En cuanto a la tipología del empleo, el estudio de LinkedIn revela una preferencia empresarial por la flexibilidad: el 79% de las vacantes publicadas en la isla optan por modelos híbridos, mientras que el trabajo totalmente remoto representa una cifra residual del 0,2%. Este dato confirma que, a pesar de la digitalización, las compañías mantienen una apuesta firme por la presencialidad física en los centros de trabajo. Aunque el turismo sigue siendo el motor principal —con 6,4 millones de visitantes extranjeros registrados—, la evolución positiva de la construcción (+5,5%) y la industria (+3,1%) corrobora que el tejido productivo tinerfeño está diversificando sus fuentes de riqueza, consolidando un modelo económico que busca equilibrar la actividad turística con una base tecnológica y de conocimiento más sólida.