
Investigan a una conductora en Santa Cruz de Tenerife por circular a 110 km/h en una zona de 40
La Policía Local de Santa Cruz de Tenerife ha abierto diligencias penales contra una conductora por circular a 110 km/h en una vía urbana de Añaza limitada a 40 km/h.
La seguridad vial en las vías urbanas de Tenerife vuelve a estar en el punto de mira tras la reciente intervención de la Policía Local de Santa Cruz. Tal y como ha comunicado el cuerpo municipal a través de sus canales oficiales, las autoridades han iniciado diligencias penales contra una mujer de 40 años por un presunto delito contra la seguridad del tráfico, tras ser interceptada circulando a una velocidad significativamente superior a la permitida en el casco urbano.
El suceso tuvo lugar el pasado 13 de mayo, poco antes del mediodía, cuando el dispositivo de control de velocidad gestionado por la Unidad de Atestados registró el vehículo de la implicada a 110 kilómetros por hora. La infracción se produjo en la avenida Luis Celso García Guadalupe, en la zona de Añaza, un tramo donde la normativa establece un límite máximo de 40 kilómetros por hora. Esta diferencia de 70 kilómetros por hora respecto al tope legal sitúa el caso en el umbral de la responsabilidad penal, dado que el Código Penal español tipifica como delito el exceso de velocidad cuando se superan en 60 kilómetros por hora los límites establecidos en vía urbana.
Más allá de la sanción administrativa, el traslado del expediente a la autoridad judicial subraya la gravedad con la que los cuerpos de seguridad abordan estas conductas. La normativa vigente no solo busca la disuasión mediante multas, sino que persigue la protección de la integridad física de peatones y otros conductores en entornos donde la capacidad de reacción ante un imprevisto es crítica. La reiteración de este tipo de comportamientos al volante sigue siendo una preocupación constante para las jefaturas de tráfico, que insisten en que el incumplimiento de los límites de velocidad no es solo una falta de respeto a las normas de circulación, sino un factor determinante en la siniestralidad vial con consecuencias potencialmente irreversibles.