Diócesis de Tenerife explora ceder propiedades para vivienda, pese al mal estado.

Diócesis de Tenerife explora ceder propiedades para vivienda, pese al mal estado.

Recurso: El Día

El Obispado de Tenerife explora destinar parte de sus propiedades a usos sociales y residenciales, como alojamiento estudiantil, pese al deterioro de muchos inmuebles.

La Diócesis de Tenerife está estudiando la posibilidad de ofrecer algunas de sus propiedades para uso social y residencial. Esta iniciativa surge en un momento en que es difícil encontrar vivienda, y hay una gran demanda de alojamiento para estudiantes universitarios. El obispo de Tenerife, Eloy Santiago, ha confirmado la voluntad de la Iglesia de colaborar, aunque ha advertido que el mal estado de conservación de muchos edificios es un impedimento.

El obispo explicó a los medios que la diócesis tiene un inventario detallado de todas las herencias, donaciones y bienes inmuebles que recibe. Toda esta información se rige por las normas de transparencia actuales.

Recordó que existe una ley de transparencia que obliga a informar sobre este tipo de patrimonio, y aseguró que las cuentas y propiedades del Obispado están correctamente documentadas. En este sentido, destacó que las donaciones de propiedades en vida han disminuido notablemente en los últimos años, lo que también limita la capacidad de acción de la Iglesia.

Las propiedades de la diócesis están catalogadas y registradas. Algunas han despertado el interés de instituciones públicas, como la Universidad de La Laguna (ULL), con la que el Obispado mantiene conversaciones para explorar posibles usos, especialmente para estudiantes.

Sin embargo, Eloy Santiago fue claro al señalar que muchos de los edificios están en mal estado, lo que dificulta su cesión inmediata. "Varios inmuebles necesitan arreglos importantes", explicó, subrayando que mantener este patrimonio histórico supone un esfuerzo económico considerable para la diócesis.

Aun así, apuntó que algunos espacios de residencia interna de la Iglesia podrían habilitarse de forma puntual y por periodos cortos, siempre que las condiciones lo permitan. Se trata, en cualquier caso, de soluciones limitadas que no se pueden aplicar a todo el patrimonio inmobiliario del Obispado.

El obispo recordó que la Iglesia ya ha cedido algunos de sus espacios para fines sociales. Un ejemplo destacado es el seminario diocesano, que se cedió gratuitamente al Gobierno de Canarias para atender la emergencia migratoria. Actualmente, este recurso está ocupado y gestionado por una ONG independiente, en coordinación con las administraciones públicas.

Además, la diócesis cuenta con viviendas alquiladas a precio social, y otras propiedades son gestionadas por entidades sociales como Cáritas, así como por diversas fundaciones dedicadas a ayudar a personas vulnerables.

Aunque el obispo reconoció que, al llevar poco tiempo en el cargo, aún no conoce en detalle todos los edificios, sí mencionó algunos inmuebles concretos del patrimonio diocesano. Entre ellos, citó un edificio en la calle Anchieta, en La Laguna, otro en Buenavista del Norte, y otros espacios sobre los que se dialoga con entidades como San Juan de Dios y Restituciones.

A pesar de esto, Eloy Santiago quiso aclarar que no se trata de una gran cantidad de edificios, y que la capacidad de cesión es limitada. "No se puede hablar de una cantidad enorme de inmuebles", señaló.

El obispo concluyó reiterando la clara voluntad del Obispado de poner sus bienes al servicio de la Iglesia y de la sociedad, siempre que sea posible y compatible con la conservación del patrimonio. "Intentamos hacerlo en la medida de nuestras posibilidades, aunque mantener edificios antiguos supone un gran esfuerzo", afirmó.