Titsa incorpora autobuses de doble altura para reforzar las líneas de alta demanda en Tenerife

Titsa incorpora autobuses de doble altura para reforzar las líneas de alta demanda en Tenerife

Recurso: El Día

Titsa incorpora autobuses de doble altura en sus líneas de mayor demanda entre Santa Cruz de Tenerife y el sur de la isla para incrementar la capacidad de transporte en un 44% ante el récord histórico de viajeros.

La reciente incorporación de vehículos de doble altura a la flota de Titsa, destinada a cubrir los trayectos entre Santa Cruz de Tenerife y los núcleos turísticos de Costa Adeje y Los Cristianos, marca un punto de inflexión en la estrategia de movilidad insular. Tal y como recoge la información publicada recientemente sobre el despliegue de estas unidades en las líneas 110 y 112, la medida responde a una necesidad operativa urgente ante el incremento sostenido de la demanda en los corredores de alta capacidad de la isla.

El análisis de los datos de explotación revela la magnitud del desafío: la línea 110 registró durante el pasado año más de 1,15 millones de usuarios, lo que supone un crecimiento interanual cercano al 15%. Ante este escenario de saturación, la introducción de estos autobuses, fabricados por Carrocerías Ayats, permite elevar la oferta de plazas por trayecto de 59 a 85, lo que se traduce en un incremento del 44% en la capacidad de transporte por expedición. Esta apuesta por la eficiencia volumétrica busca aliviar la presión sobre los servicios interurbanos, en un contexto donde la red de transporte público de Tenerife alcanzó en 2025 su cifra histórica de 87 millones de viajeros.

Más allá de la novedad técnica, la puesta en marcha de este servicio ha suscitado un debate ciudadano que trasciende la mera curiosidad por el diseño de los vehículos. Las reacciones de los usuarios, recogidas tanto en el ámbito presencial como en los canales digitales, ponen de manifiesto que la eficacia del sistema no depende únicamente de la capacidad de los vehículos, sino de la fiabilidad de las frecuencias y la adecuación de los horarios a las necesidades reales de los trabajadores. La preocupación por la estabilidad de estas unidades ante los vientos cruzados, característica propia de la orografía del sur de la isla, ha convivido con la demanda de una mayor capilaridad en el servicio, especialmente en horarios nocturnos y en rutas que conectan con otras zonas de la geografía tinerfeña, como el norte o el área metropolitana.

El plan del Cabildo de Tenerife contempla la integración progresiva de trece unidades de estas características a lo largo del presente ejercicio. Tras esta fase inicial en la autopista TF-1, está prevista la extensión del modelo a la línea 108, que conecta la capital con Icod de los Vinos. Con esta hoja de ruta, la administración insular proyecta un aumento de dos millones de plazas anuales en los principales ejes viarios. No obstante, el éxito de esta iniciativa dependerá de su capacidad para integrarse en una red que, según los propios usuarios, requiere de una optimización constante para reducir la dependencia del vehículo privado y mitigar la congestión crónica de las infraestructuras viarias. En última instancia, la doble altura se presenta como una solución técnica a un problema estructural que requiere, además, de una planificación que garantice la puntualidad y la cobertura integral de las necesidades de movilidad de la población residente.