Pareja tinerfeña cambia Asia por perros bosnios en su viaje nómada.

Pareja tinerfeña cambia Asia por perros bosnios en su viaje nómada.

Recurso: El Día

Una pareja tinerfeña que viajaba como nómada hacia Asia cambió su rumbo y propósito en Bosnia al adoptar dos perros callejeros, dedicando ahora su aventura a su bienestar y la ayuda animal.

Guacimara Acosta y Pedro Acevedo, de Tenerife, tenían un sueño: viajar desde Canarias hasta Asia. Hace más de dos años, empezaron esta aventura, viviendo como nómadas. Como podían trabajar desde cualquier lugar, este estilo de vida les atrajo mucho y decidieron emprender un viaje hasta el otro lado del mundo.

Pero ningún viaje es fácil, y el suyo menos aún. Han vivido muchas cosas inesperadas que les hicieron cambiar de planes y, sobre todo, les transformaron la vida. Ahora, Guacimara y Pedro viajan con 'Mirno' y 'Rodo', dos perros bosnios que dejaron la calle para vivir en su autocaravana, un nuevo hogar al que se han adaptado de maravilla.

Los que siguen a Guacimara y Pedro (Road to Magec en redes sociales) saben que siempre han amado a los animales. Sus primeros compañeros de viaje fueron 'Ra' y 'Jack', pero, por desgracia, ambos fallecieron durante el trayecto por Portugal.

Pero su amor por los animales es tan grande que no pudieron ignorar la crueldad que sufren los perros callejeros en Bosnia y Herzegovina.

"Después de lo que pasó con nuestros animales prometimos que no íbamos a tener más, pero Bosnia nos cambió", recuerda Pedro.

Y con razón. En este país de los Balcanes, los tinerfeños vieron la situación terrible en la que viven los animales callejeros, no solo por el clima extremo, sino también por la crueldad de algunas personas.

En el vertedero de Bihac, descubrieron a cientos de perros malviviendo entre la basura, sin un techo ni comida suficiente. Allí pasaban los días con temperaturas extremas y, además, tenían que sobrevivir a cazadores y otros peligros.

Desde ese momento, supieron que debían cambiar sus planes. Hacer turismo por el país y viajar a Asia quedó en segundo plano; su principal objetivo era ayudar a esos animales.

Para lograrlo, no solo compraron comida y medicinas, o construyeron casetas para el frío invierno, sino que también lanzaron la iniciativa solidaria "Sembrando Huellas". Con ella, recaudaron fondos para seguir ayudando a los que más lo necesitaban. Además, crearon una marca de accesorios para animales, "Brave Paws", cuyas ganancias aún hoy donan a distintas causas.

Al llegar a Bosnia, la pareja aparcó su autocaravana cerca de un parque nacional, muy próximo al vertedero donde vieron la grave situación de los perros. Allí vivía una manada a la que pertenecían 'Rodo' y 'Mirno', que habían llegado buscando comida.

En una conversación telefónica con este periódico desde Polonia, Guacimara y Pedro cuentan cómo les ha cambiado la vida desde que adoptaron a estos dos animales que, en el caso de 'Rodo', admiten que “él nos eligió”.

"Con 'Rodo' hubo una conexión muy fuerte. Desde el principio, dormía bajo la caravana y me seguía a todas partes", cuenta Guacimara Acosta. Recuerda que, incluso cuando se peleaba con otros perros (él era el líder de la manada), "siempre me hacía caso y me permitía controlar la situación".

Aunque en ese momento no pensaban tener más animales, y menos sabiendo lo difícil que era hacerlo en ese país, la conexión con 'Rodo' les llevó a iniciar un proceso complicado que, después de varios intentos fallidos y de recorrer medio país, lograron terminar gracias a la ayuda de la persona correcta.

Con 'Rodo' ya legalmente con ellos, la idea era retomar el viaje, pues su permiso para estar en el país se acababa y pronto debían marcharse. Sin embargo, el destino les tenía preparada una sorpresa.

Salir de Bosnia con dos perros era algo que no estaba en sus planes, pero adoptar a 'Mirno' fue inevitable para salvarle la vida.

"No pensábamos adoptarla porque no queríamos separarla de su hija", explican. Pero la situación de 'Mirno' era muy complicada. Tenía unos 7 años y no era normal ver animales tan mayores en la calle, ya que les resulta casi imposible sobrevivir a los fríos extremos y otros peligros. Con el frío, 'Mirno' decidió que el mejor refugio no eran las casetas que les habían preparado, sino el interior de la caravana. Su hija, en cambio, pasaba las horas fuera.

Cuando la pareja, a punto de irse del país, volvió a despedirse de la manada, 'Mirno' entró de nuevo en el vehículo, como solía hacer.

De repente, "vino el director del Parque Nacional a echarnos y nos fuimos con ella, pensando en devolverla a la manada. Pero una fuerte nevada nos bloqueó durante cinco días. No pudimos llevarla de vuelta, y dejarla sola en otro lugar o con otra manada no era una opción", explican.

Ante esta situación, lo único que podían hacer era adoptarla a ella también. Y, tras otro trámite complicado, lo consiguieron.

Adoptar a estos animales no ha sido fácil, sobre todo con 'Rodo', que pesa más de 40 kilos y tiene un carácter fuerte. "Han vivido una vida muy dura y tienen traumas", aclaran. Guacimara se ha esforzado en formarse y buscar ayuda profesional para suavizar su carácter. "Es complicado porque no encontramos a ningún adiestrador que quiera trabajar con nuestros perros, aunque contamos con la colaboración de una etóloga de Tenerife que nos guía con consultas online", cuenta Acevedo. Y, aunque ha sido difícil, se sienten muy felices al ver que "están avanzando muy rápido". De hecho, 'Rodo' ya puede estar con otros perros que no son de su manada sin intentar atacarles, algo que antes hacía a menudo cuando se sentía amenazado.

Ahora mismo, esta familia de cuatro se centra en buscar lugares donde 'Mirno' y 'Rodo' sean felices, puedan vivir libremente y les ayuden a superar sus traumas.

"Nuestra vida ha cambiado por completo, ahora gira en torno a ellos", explican. Por eso, y teniendo en cuenta las necesidades de los nuevos miembros de la familia, han decidido cambiar la ruta e ir solo a lugares donde ellos puedan estar bien. "Teníamos el objetivo de ir a Asia y ahora nuestro objetivo es vivir tranquilos", aclaran.

Así, aunque no descartan volver hacia su destino inicial, han optado por dirigirse hacia el norte de Europa, donde la concienciación animal está mucho más avanzada.

Ahora esta familia tinerfeña se encuentra en Polonia, un país que les encanta. "Aquí hemos encontrado a gente maravillosa en la que se puede confiar y en la que nuestros perros están bien", concluyen.

Guacimara Acosta y Pedro Acevedo, de Tenerife, se propusieron hace más de dos años empezar una vida nómada. Y lo han logrado. Como se ve en su blog, llevan más de 1.000 días y 19.000 kilómetros dedicados a cambiar su vida por completo.

Un proyecto que han podido emprender gracias a sus profesiones. Guacimara es periodista especializada en comunicación y marketing digital, y Pedro, desarrollador informático. Ambos son ahora nómadas digitales que cuentan con varios proyectos en marcha.

Además, tienen la idea de hacer un documental sobre la terrible situación de los animales callejeros que vieron en Bosnia. Un país donde, según sus propias palabras, existe "una mafia" entre las ONG que, supuestamente, ayudan a los animales. "Tenemos que sacar este proyecto adelante, aunque sabemos que nos vamos a meter en un lío", explican. Aunque tienen parte del material grabado, pero ahora mismo no lo tienen con ellos, la idea es realizar este proyecto en algún momento.