Tenerife alerta: Jardinería doméstica amenaza su biodiversidad.

Tenerife alerta: Jardinería doméstica amenaza su biodiversidad.

Recurso: El Día

El Cabildo de Tenerife alerta que la jardinería doméstica, al introducir especies exóticas invasoras, amenaza gravemente la biodiversidad insular y destina tres millones a su erradicación.

La Consejería de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias del Cabildo de Tenerife ha emitido una alerta sobre los riesgos que la jardinería doméstica, una práctica extendida en la isla, entraña para los ecosistemas naturales. La manipulación y plantación de especies exóticas invasoras, con su facilidad de adaptación y propagación, representa una amenaza directa para la biodiversidad autóctona y los numerosos endemismos que caracterizan a Tenerife, un territorio insular de excepcional valor ecológico.

Esta preocupación se enmarca en una campaña de concienciación del área de Biodiversidad de la institución insular, que destina tres millones de euros en el presente ejercicio a la erradicación de estas especies. La jardinería se ha identificado como un factor clave en la alteración del equilibrio biológico. La introducción de flora foránea en espacios privados como patios, balcones o parterres, así como una gestión inadecuada de podas y residuos, puede provocar la dispersión accidental de semillas y raíces, permitiendo que estas plantas colonicen entornos silvestres. Por ello, se subraya la importancia de la prevención en el manejo de especies no nativas.

Lo que a menudo comienza como una elección estética, advierte la consejera insular Blanca Pérez, se transforma en un problema ambiental de primera magnitud. Algunas de estas especies introducidas logran establecerse con fuerza en los espacios naturales de la isla. Ejemplos paradigmáticos son el plumacho pampero (Cortaderia selloana), el rabo de gato (Pennisetum setaceum) o la caña común (Arundo donax), que, tras ser introducidas como ornamentales en las décadas de los 60 y 70, constituyen hoy una seria amenaza para la flora local.

Actualmente, Tenerife alberga más de 70 especies de plantas exóticas invasoras, originarias de otras regiones del mundo e introducidas por la actividad humana. Favorecidas por las condiciones climáticas, estas especies se han asilvestrado y expandido progresivamente, desplazando a la flora autóctona y causando un daño considerable al medio natural. La presencia de estas invasoras es una de las mayores amenazas para la conservación de la biodiversidad a nivel global, y en Canarias, particularmente en Tenerife, esta situación se agrava debido a su condición insular y la riqueza de sus endemismos.

La isla posee una de las mayores concentraciones de endemismos de Europa, con más de la mitad de sus 1.370 especies vegetales propias de la región, incluyendo 160 especies de flora y miles de invertebrados únicos. Entre otras especies que comprometen este patrimonio natural, además de las ya mencionadas, se encuentran la crásula rosada (Crassula multicava), el tojo (Ulex europaeus), el pinillo (Crassula lycopodioides), la valeriana roja (Centranthus ruber), la tunera indica (Opuntia dillenii), diversas especies de cactus, el crestagallo del Cabo (Chasmanthe aethiopica) o la pluchea (Pluchea ovalis).