El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife utiliza inteligencia artificial para responder sobre el retraso en obras públicas

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife utiliza inteligencia artificial para responder sobre el retraso en obras públicas

Recurso: Diario de Avisos

El concejal de Obras de Santa Cruz de Tenerife utilizó inteligencia artificial en un pleno municipal para justificar los retrasos y sobrecostes en las obras de la calle La Rosa y la avenida de Anaga.

La irrupción de la inteligencia artificial en la gestión pública local ha dejado una estampa inédita en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Tal y como recoge el diario El Día, el concejal de Obras e Infraestructuras, Javier Rivero, recurrió a una herramienta de IA durante una sesión de control para responder a las interpelaciones del grupo municipal Vox sobre el estado de dos proyectos urbanísticos estratégicos: la calle La Rosa y la avenida de Anaga. Este episodio, que suscitó la advertencia del portavoz Alejandro Gómez sobre la fiabilidad de los algoritmos, pone de relieve la creciente presión política por la gestión de los plazos en la obra pública.

El uso de esta tecnología sirvió para confirmar que la intervención en la calle La Rosa, que acumula tres años de actividad, se encamina hacia su conclusión entre finales de junio y principios de julio. La ejecución de este proyecto ha estado condicionada por una serie de imprevistos técnicos, entre ellos la aparición de redes de servicios y canalizaciones subterráneas que no constaban en la documentación cartográfica original. Estas complicaciones han derivado en una prórroga de un año sobre el calendario previsto y un sobrecoste de 1,3 millones de euros, elevando la inversión total a 5,6 millones.

En paralelo, el responsable municipal situó el horizonte de finalización para la avenida de Anaga en febrero de 2027. Al igual que en el caso anterior, el cronograma se ha visto alterado por deficiencias en la cimentación, un contratiempo que añade un millón de euros adicional al presupuesto. A estas dificultades técnicas, el edil sumó un factor estructural que afecta al sector de la construcción en todo el país: la escasez de mano de obra cualificada, una problemática que está ralentizando la capacidad de respuesta de las administraciones ante los proyectos de reforma urbana.

Este suceso en la capital tinerfeña refleja una tendencia creciente en la administración local española, donde la complejidad de las obras públicas —a menudo lastradas por proyectos desactualizados y falta de personal— choca con la exigencia de transparencia y celeridad. La anécdota del uso de la IA, más allá de la curiosidad técnica, subraya la dificultad de los responsables políticos para ofrecer certezas en un entorno donde los imprevistos geológicos y la coyuntura económica del sector de la construcción se han convertido en la norma, complicando la planificación presupuestaria y los plazos de entrega a la ciudadanía.