El Cabildo de Tenerife supedita la solución a los vertidos de Playa Jardín al criterio técnico del Consejo Insular de Aguas

El Cabildo de Tenerife supedita la solución a los vertidos de Playa Jardín al criterio técnico del Consejo Insular de Aguas

Recurso: Diario de Avisos

El Cabildo de Tenerife delegará al Consejo Insular de Aguas la decisión técnica sobre la posible construcción de un nuevo emisario en Playa Jardín para resolver de forma definitiva los problemas de saneamiento en el Puerto de la Cruz.

La gestión de los vertidos en Playa Jardín, en el Puerto de la Cruz, se encuentra en una encrucijada técnica que trasciende la mera reparación de las infraestructuras actuales. Según ha trascendido este miércoles a través de las declaraciones de la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, la corporación insular ha optado por delegar la resolución definitiva de esta crisis medioambiental al criterio estricto de los especialistas del Consejo Insular de Aguas.

El debate se centra en la viabilidad de construir un nuevo emisario submarino, una alternativa que ha cobrado fuerza tras la reciente documentación técnica que sugiere esta vía como una medida estructural frente a los fallos recurrentes en el sistema de saneamiento de la zona. Ante la posibilidad de que la solución definitiva pase por una obra de mayor envergadura, Dávila ha subrayado que la institución se ceñirá a las recomendaciones de los expertos, condicionando cualquier inversión a la garantía de que el actual conducto no represente un riesgo mientras se evalúa la alternativa de sustitución.

Este posicionamiento pone de relieve la complejidad administrativa que rodea a la depuración de aguas en el archipiélago, donde la obsolescencia de las redes de saneamiento choca frecuentemente con la necesidad de proteger ecosistemas costeros de alto valor turístico y ecológico. La postura del Cabildo refleja una estrategia de prudencia política, trasladando la responsabilidad de la decisión final a los informes sectoriales, en un contexto donde la presión social por recuperar la plena calidad de las aguas de baño en el municipio portuense ha alcanzado cotas críticas. La resolución de este conflicto no solo determinará la hoja de ruta técnica para Playa Jardín, sino que también servirá como precedente para abordar la modernización de otras infraestructuras hidráulicas en la isla que presentan vulnerabilidades similares.