
Rosa Dávila descarta la implantación de peajes en las autopistas de Tenerife
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha descartado la implementación de peajes en las autopistas TF-1 y TF-5, atribuyendo su mención en el plan de movilidad a una herencia de la anterior gestión y priorizando la mejora del transporte público antes que cualquier medida recaudatoria.
La movilidad en Tenerife se ha convertido en el epicentro de un debate político tras la reciente aclaración de la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, quien ha desestimado la implementación de tasas por el uso de las autopistas TF-1 y TF-5. Tal y como ha trascendido en las últimas horas, la controversia surge a raíz de la inclusión de sistemas de tarificación en el Plan Insular de Movilidad Sostenible (PIMSIT), un documento estratégico que proyecta las necesidades de transporte de la isla para las próximas dos décadas.
La jefa del Ejecutivo insular ha marcado una línea divisoria entre la planificación técnica y la ejecución política. Según ha argumentado, la presencia de mecanismos de pago por congestión en el borrador del PIMSIT responde a una herencia de la etapa anterior, bajo mandato socialista, y no a una hoja de ruta del actual equipo de gobierno. En este sentido, Dávila ha subrayado que la mera existencia de un estudio de alternativas dentro de un plan de largo alcance no equivale a una voluntad de aplicación inmediata, desvinculando así a su administración de cualquier medida recaudatoria sobre el tráfico rodado.
El trasfondo de esta polémica radica en la saturación crónica de las vías de alta capacidad en la isla, un problema que el PIMSIT intenta abordar mediante un abanico de soluciones que van desde la intermodalidad hasta la gestión del vehículo privado. No obstante, la postura oficial del Cabildo es que cualquier restricción económica al conductor resulta prematura si no se garantiza previamente una alternativa de transporte público eficiente. La consejera de Movilidad, Eulalia García, ha reforzado esta tesis, señalando que la competitividad del servicio de guaguas, la optimización de las frecuencias y el despliegue de carriles BUS-VAO deben preceder a cualquier otra consideración.
Para el gobierno insular, la estrategia debe centrarse en la mejora de la infraestructura y la calidad del servicio de TITSA, además de la creación de aparcamientos disuasorios, antes de plantearse medidas coercitivas. La presidenta ha sido tajante al respecto, aludiendo a que la solución a los atascos no reside en el gravamen al usuario, sino en la capacidad de ofrecer una alternativa real que permita al ciudadano prescindir del coche particular por elección propia y no por imposición económica. Con estas declaraciones, el Cabildo intenta cerrar la puerta a la incertidumbre generada por la inclusión de estas medidas en el documento técnico, reafirmando que no existe trabajo administrativo en curso para materializar peajes en las principales arterias de la isla.