
El Cabildo de Tenerife intensifica el plan de erradicación de termitas en Tacoronte
El Cabildo de Tenerife iniciará el 1 de julio un plan de choque en Tacoronte para erradicar una plaga de termitas subterráneas mediante el tratamiento de restos vegetales y el sellado del terreno afectado.
La gestión de la plaga de termitas subterráneas (Reticulitermes flavipes) en Tacoronte ha entrado en una fase crítica de contención. Según ha trascendido recientemente, el Cabildo de Tenerife contempla la clausura perimetral y el sellado del terreno en el barrio de La Caridad donde se acumulan restos vegetales infestados, una medida que busca mitigar el riesgo de dispersión de este insecto xilófago, cuya capacidad destructiva sobre estructuras de madera y patrimonio edificado es motivo de creciente preocupación en la isla.
La intervención, discutida en una reunión técnica entre la consejería insular de Medio Ambiente, representantes de la empresa Tragsatec y la Asociación de Afectados por las Termitas Subterráneas, responde a una demanda persistente de los residentes. El colectivo vecinal ha subrayado la necesidad de mantener un control estricto sobre el solar, proponiendo que el precinto se mantenga durante un lustro, periodo técnico estimado para certificar la erradicación definitiva del foco.
El plan de choque diseñado por las autoridades insulares contempla el tratamiento de unos 7.000 metros cúbicos de material leñoso. A partir del próximo 1 de julio, se iniciará un proceso que combina el astillado, la aplicación de agentes biocidas y una fase de fermentación controlada. Posteriormente, los residuos serán trasladados al Complejo Medioambiental de Arico para su gestión final. Paralelamente, el Cabildo ha intervenido en la zona para realizar labores de desratización, respondiendo a las quejas ciudadanas sobre la insalubridad del vertedero, un espacio donde actualmente se habilita una base de hormigón de 300 metros cuadrados destinada a las operaciones de tratamiento.
Este despliegue pone de relieve la complejidad de gestionar especies invasoras en entornos urbanos, donde la coordinación entre la administración local y la insular resulta determinante. Mientras que los vecinos han señalado la falta de respuesta inicial por parte del Ayuntamiento ante los problemas de salubridad, desde el Cabildo se ha enfatizado la naturaleza colaborativa de estas actuaciones. La erradicación de la Reticulitermes flavipes no solo requiere de una eliminación física del material afectado, sino de un seguimiento riguroso que impida que la plaga, detectada inicialmente en el ámbito doméstico, encuentre nuevos vectores de propagación en el entorno rural y urbano de Tacoronte.