El futuro de la Casona Estévanez-Borges llega al Cabildo de Tenerife entre la presión cultural y la gestión institucional

El futuro de la Casona Estévanez-Borges llega al Cabildo de Tenerife entre la presión cultural y la gestión institucional

Recurso: Diario de Avisos

El Cabildo de Tenerife debate el futuro de la Casona Estévanez-Borges ante la presión de colectivos culturales que exigen preservar su valor literario frente a los planes institucionales de la corporación insular.

El futuro de la Casona Estévanez-Borges en La Laguna ha irrumpido en la agenda política del Cabildo de Tenerife, tal y como ha informado recientemente el diario El País. La controversia gira en torno al destino de este inmueble, catalogado como Bien de Interés Cultural desde 2014, cuya gestión ha sido objeto de una propuesta formal por parte del Grupo Socialista en la institución insular. El debate pone de relieve la tensión entre la visión administrativa del Cabildo, que inicialmente proyectó integrar el edificio en el Centro de Fotografía Isla de Tenerife, y la reivindicación de un sector cultural que exige un uso específico vinculado a la memoria literaria.

La iniciativa, respaldada por la revista digital Trasdemar, cuenta con el aval de más de 200 personalidades del ámbito artístico, académico y literario, quienes sostienen que el valor histórico del edificio —vinculado a la trayectoria de los hermanos Estévanez Murphy y al legado del artista Francisco Borges Salas— exige una vocación museística y creativa propia. Ante esta presión, el consejero de Cultura, José Carlos Acha, ha abierto la puerta a matizar el uso del espacio, mientras se mantiene una reunión programada para el próximo 6 de abril entre el Cabildo y los promotores de la iniciativa.

La moción presentada por el PSOE ante el Pleno insular articula una hoja de ruta que busca desbloquear el conflicto mediante tres ejes fundamentales. En primer lugar, se insta a la corporación a retomar el compromiso plenario de 2023, que abogaba por un aprovechamiento multidisciplinar del inmueble con participación ciudadana. En segundo lugar, el texto propone la creación de una unidad artística dedicada a la gestión y difusión de la tradición literaria tinerfeña, con el objetivo de proyectar la producción local en el circuito cultural contemporáneo mediante congresos, apoyo editorial y exposiciones.

Finalmente, la propuesta socialista plantea la creación de una comisión de seguimiento que integre a representantes del sector cultural. El propósito de este órgano sería supervisar el diseño de un plan estratégico que garantice un equilibrio entre la preservación del patrimonio literario y el resto de las disciplinas artísticas. Esta demanda de gobernanza compartida refleja la preocupación de los colectivos por evitar que la singularidad histórica de la Casona quede diluida bajo una gestión institucional que, a su juicio, no prioriza la identidad literaria que el edificio representa para el archipiélago.