
Polémica en el Cabildo de Tenerife por el coste y la gestión del nuevo Día de la Isla
La instauración del Día de Tenerife por el Cabildo insular genera controversia política y administrativa debido a la fragmentación de contratos para evitar licitaciones públicas y su coincidencia con la festividad de la Virgen de Candelaria.
La reciente instauración del Día de Tenerife por parte del Cabildo insular ha generado una notable controversia administrativa y política, tal y como ha desvelado recientemente la prensa regional. La iniciativa, impulsada por la presidenta Rosa Dávila, ha trascendido no solo por su coincidencia en el calendario con la festividad de la Virgen de Candelaria, sino por el desglose presupuestario final de su primera edición, que ha superado las estimaciones iniciales al alcanzar los 70.314 euros.
El análisis de la gestión económica de este evento revela una fragmentación de los contratos que ha permitido evitar el procedimiento de licitación pública. La normativa vigente establece que los contratos menores, aquellos cuyo importe no exceda los 15.000 euros (sin impuestos), quedan exentos de la obligación de solicitar tres presupuestos comparativos. En este caso, la mayoría de las facturas se ajustaron a este umbral, con dos excepciones notables: la dirección artística, adjudicada a Pantalla Canaria SL por 15.588,89 euros (cifra que, al incluir el 7% del IGIC, se sitúa por debajo del límite legal en su base imponible), y el alquiler del Auditorio Adán Martín, que ascendió a 16.479 euros, una cuantía sujeta a una regulación específica por tratarse de un bien demanial.
El resto del gasto se distribuyó en una multiplicidad de proveedores para servicios técnicos, artísticos y de difusión. Entre las partidas más significativas figuran las actuaciones de la Compañía Pieles (8.025 euros), Miriam Reyes (1.605 euros) y Celso Albelo (3.675 euros). Asimismo, se destinaron fondos a la cobertura informativa, fotografía, trofeos y elementos de identidad visual, además de una inversión en medios de comunicación que incluyó a entidades como Paraíso Creativo Studio SL, Iglesias Arozena Santiago, Ahora TV SL, Gestión Medios Audiovisuales Canarias SLU y Radio Televisión Tenerife Canarias Plus SL.
La celeridad en la ejecución del acto fue una constante desde su génesis. El Consejo de Gobierno insular dio luz verde a la celebración el pasado 28 de enero, mediante un procedimiento de urgencia incluido fuera del orden del día, el cual contó con el respaldo unánime de los grupos que conforman el ejecutivo insular (Coalición Canaria y Partido Popular). Esta premura administrativa ha sido objeto de críticas por parte de la oposición, que cuestiona tanto la oportunidad política de solapar esta nueva efeméride con una festividad religiosa consolidada como el uso de los recursos públicos.
Desde el Ayuntamiento de Candelaria, la alcaldesa Mari Brito ha manifestado su rechazo a esta coincidencia, calificándola de maniobra de proselitismo. Este debate se enmarca en una tensión mayor sobre la legitimidad de crear nuevas celebraciones institucionales que emulen, en su formato de entrega de reconocimientos, a los ya establecidos Premios Canarias, los cuales cuentan con una trayectoria consolidada desde 1984. La cuestión de fondo, más allá del coste económico, reside en el uso de la agenda institucional y el gasto público para la proyección de la figura de la presidencia del Cabildo en un contexto de alta sensibilidad social por el estado de las infraestructuras insulares.