El Cabildo de Tenerife marca una estrategia propia frente a la crisis económica ante la falta de consenso político

El Cabildo de Tenerife marca una estrategia propia frente a la crisis económica ante la falta de consenso político

Recurso: El Día

El Cabildo de Tenerife, liderado por Rosa Dávila, ha impulsado un plan de vigilancia económica y transición energética ante la inestabilidad global, marcando una clara discrepancia con las políticas del Gobierno central en un tenso debate parlamentario.

La reciente sesión plenaria extraordinaria celebrada en el Cabildo de Tenerife ha puesto de manifiesto la creciente brecha entre las políticas estatales y las necesidades específicas del archipiélago ante la inestabilidad geopolítica global. Tal y como recoge la información difundida sobre el encuentro, la presidenta insular, Rosa Dávila, ha articulado una respuesta propia frente a las repercusiones económicas derivadas del conflicto en Oriente Próximo, cuestionando la eficacia de las directrices emanadas desde Madrid al considerarlas ajenas a la realidad geográfica y administrativa de las islas.

El eje central de la estrategia insular, según se ha expuesto, reside en la creación de un mecanismo de vigilancia económica que permita una toma de decisiones basada en métricas precisas. Esta medida busca mitigar el impacto del encarecimiento de la energía en sectores críticos, con especial atención a la operativa de la empresa de transporte público Titsa y a los sistemas de producción y tratamiento de recursos hídricos. En paralelo, el Cabildo ha planteado una hoja de ruta para acelerar la transición hacia flotas de transporte menos dependientes de los hidrocarburos, complementada con un paquete de medidas de protección social y el impulso a la infraestructura de energías limpias.

El debate parlamentario, sin embargo, evidenció una marcada polarización política. Mientras que el grupo de gobierno —integrado por Coalición Canaria y el Partido Popular—, respaldado por la postura de Vox, insistió en la necesidad de que la administración insular asuma un rol proactivo ante la supuesta inacción del Ejecutivo central, el PSOE, a través de su portavoz Aarón Afonso, defendió la vigencia de las políticas estatales en el territorio canario.

La sesión concluyó con un marcado tono de confrontación dialéctica, alejándose del consenso inicial que se pretendía buscar. El intercambio de reproches, que incluyó alusiones a la gestión de crisis sanitarias previas, terminó por desplazar el foco de las medidas económicas hacia un enfrentamiento partidista. Ante este escenario, la presidencia del Cabildo ha emplazado a las fuerzas políticas a convocar un foro monográfico si se desea profundizar en el debate sobre la gestión de las crisis, subrayando la urgencia de separar la estrategia de supervivencia económica de la disputa política cotidiana.