
El Cabildo de Tenerife desbloquea la urbanización de la parcela de DISA en Granadilla tras dos décadas de parálisis
El Cabildo de Tenerife desbloquea tras dos décadas la urbanización de la parcela de DISA en Granadilla mediante un Proyecto de Interés Insular que agiliza la tramitación administrativa para impulsar la seguridad energética regional.
La reciente luz verde otorgada por el Cabildo de Tenerife al Proyecto de Interés Insular (PII) para la urbanización de la parcela de DISA en Granadilla marca un punto de inflexión en la gestión administrativa de infraestructuras críticas en Canarias. Tal y como ha trascendido tras la aprobación del expediente, esta decisión permite desbloquear un terreno de 275.014 metros cuadrados que permanecía en un limbo urbanístico desde hace casi dos décadas, consolidando un modelo de agilización administrativa que busca reducir drásticamente los tiempos de tramitación, históricamente lastrados por la burocracia convencional.
El valor estratégico de esta operación, según los datos facilitados por la corporación insular, radica en la integración en un único documento de la ordenación, la gestión y la ejecución de las obras. Este formato, inédito en el archipiélago, permite que el proyecto sea inmediatamente ejecutivo tras su publicación oficial, evitando el habitual goteo de licencias sucesivas. La intervención, que cuenta con un presupuesto de ejecución material de tres millones de euros, será sufragada íntegramente por la entidad promotora, DISA Tenerife, S.L., lo que supone una transferencia de costes hacia el sector privado en el desarrollo de suelos clasificados como urbanos no consolidados.
Desde una perspectiva técnica, el expediente ha logrado superar un complejo proceso de evaluación ambiental, obteniendo en abril de 2026 tanto la Declaración Ambiental Estratégica como el Informe de Impacto Ambiental, tras concluirse que la actividad no compromete el entorno. Este hito administrativo pone fin a un largo periodo de inactividad que se remonta a 2009, cuando se presentó el primer plan especial para el área, el cual quedó paralizado en 2021 tras años de requerimientos y modificaciones normativas.
La importancia de este movimiento trasciende lo urbanístico para situarse en el centro de la política energética regional. El Cabildo ha subrayado que la habilitación de este espacio es fundamental para avanzar en los objetivos de descarbonización y seguridad del suministro eléctrico, retos que el gobierno insular pretende abordar mediante la colaboración público-privada. La tramitación, que bajo los cauces ordinarios habría requerido una década de gestión, se ha completado en apenas dos años y medio desde que la Dirección Insular de Proyectos Estratégicos asumiera el control del expediente a principios de 2024, utilizando la figura del PII amparada por la Ley del Suelo de Canarias para dar respuesta a una necesidad que el Ayuntamiento de Granadilla de Abona no había logrado resolver en años anteriores.