Tenerife pone a prueba su capacidad de respuesta ante una emergencia volcánica con el ejercicio Volcanex 2026

Tenerife pone a prueba su capacidad de respuesta ante una emergencia volcánica con el ejercicio Volcanex 2026

Recurso: Diario de Avisos

El ejercicio Volcanex 2026 movilizó a más de 1.500 efectivos en Tenerife para evaluar la capacidad de respuesta y coordinación logística ante una hipotética erupción volcánica en el suroeste de la isla.

La reciente jornada de ejercicios de protección civil en Tenerife, bajo la denominación Volcanex 2026, ha puesto de manifiesto la complejidad logística que supone la gestión de una emergencia volcánica en un territorio insular. Tal y como recoge la información publicada sobre el despliegue coordinado por el Cabildo tinerfeño, el operativo ha servido para testar la capacidad de respuesta ante un escenario de erupción en la zona suroeste de la isla, involucrando a más de 1.500 efectivos de 70 entidades distintas.

El ejercicio, que se consolida como uno de los despliegues de mayor envergadura en el ámbito europeo, ha integrado a cuerpos de seguridad, unidades militares —incluyendo la UME y el Ejército de Tierra—, servicios de emergencia y organizaciones humanitarias. La operatividad se articuló desde un Puesto de Mando Avanzado ubicado en Guía de Isora, utilizando el sistema de alertas móviles ES-Alert para marcar las fases de una crisis que incluyó la evacuación de los núcleos de Chirche y Aripe, así como la movilización de recursos en Santiago del Teide y Adeje.

Desde una perspectiva técnica, el simulacro ha permitido evaluar la coordinación entre la dirección científica del Pevolca y las autoridades políticas. El escenario planteado por los expertos, que incluyó sismicidad superficial, deformaciones del terreno y alteraciones en la composición de gases, obligó a ejecutar protocolos de evacuación prioritaria para colectivos vulnerables y residentes con movilidad reducida. La integración de 33 drones y la participación de más de 400 estudiantes subrayan el enfoque multidisciplinar de esta iniciativa, que busca consolidar una cultura de prevención ante un riesgo geológico inherente a la naturaleza volcánica de las Islas Canarias.

Más allá de la respuesta técnica, el ejercicio ha puesto sobre la mesa desafíos operativos críticos, como la gestión de mascotas en situaciones de desalojo y la necesidad de mantener la operatividad de infraestructuras estratégicas, incluyendo el cierre preventivo del Parque Nacional del Teide. La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, ha señalado la importancia de estas maniobras para anticipar decisiones que garanticen la integridad física de la población antes de que el riesgo se materialice.

Este despliegue, que sucede al ejercicio realizado el pasado año en Garachico, forma parte de una estrategia insular de preparación que continuará con nuevas pruebas en Vilaflor de Chasna y un enfoque específico en la protección del patrimonio histórico en San Cristóbal de La Laguna. La capacidad de integrar la simulación con la toma de decisiones reales en el Puesto de Mando Avanzado refleja una apuesta por la profesionalización de los protocolos de emergencia, un aspecto fundamental en una región donde la gestión del riesgo volcánico es una prioridad de seguridad pública ineludible.