
El Cabildo de Tenerife finaliza la recuperación de La Caleta de Adeje.
El Cabildo de Tenerife ha finalizado los trabajos de recuperación ambiental en La Caleta de Adeje, un Sitio de Interés Científico, con una inversión de 487.000 euros para restaurar su valor ecológico y paisajístico.
El Cabildo de Tenerife ha informado de la finalización de los trabajos de recuperación en La Caleta de Adeje, un enclave costero catalogado como Sitio de Interés Científico (SIC) desde 1987. Esta intervención, con una inversión de 487.000 euros procedentes de los fondos europeos EU-Next Generation, busca revertir el deterioro ambiental en un espacio de alto valor ecológico y paisajístico.
La zona, que abarca 78,3 hectáreas y es hogar de formaciones geomorfológicas relevantes, ha soportado históricamente una intensa presión humana. La consejera insular del área, Blanca Pérez, ha señalado que la proximidad de núcleos urbanos y la actividad agrícola previa contribuyeron a una degradación progresiva. Esta situación se agravó con la proliferación de asentamientos irregulares en cuevas y oquedades, así como la creación de estructuras de piedra por parte de visitantes, dejando una huella considerable en el territorio.
Una de las prioridades de la actuación, ejecutada por la empresa pública Gesplan, fue la reordenación de la red de senderos. Se procedió a la eliminación de aproximadamente 7.059,25 metros cuadrados de sendas secundarias, con el fin de canalizar el tránsito por caminos definidos y mejorar la seguridad. Adicionalmente, se construyeron 14,12 metros cuadrados de escalonados de piedra para facilitar el acceso en puntos específicos, y se prevé la instalación de nueva señalética y paneles informativos para educar a los visitantes sobre los recursos naturales y usos tradicionales del lugar.
En el ámbito ecológico, el proyecto se centró en la erradicación de especies vegetales invasoras y la reintroducción de flora autóctona y endémica. Se han plantado cerca de 3.500 ejemplares de especies como la tabaiba dulce, tabaiba amarga, cardón, verodes, leña buena y cardoncillo, esenciales para la biodiversidad local.
El objetivo central de esta iniciativa es la recuperación integral de los valores ambientales y paisajísticos de La Caleta, un espacio que, pese a su protección legal, se encontraba amenazado por la actividad humana y la proliferación de especies foráneas. La intervención busca salvaguardar un patrimonio natural único y de gran relevancia para la isla.