
Adjudicado el proyecto para construir un paso inferior de guaguas en la entrada a Santa Cruz de Tenerife
El Cabildo de Tenerife ha adjudicado por 258.405 euros la redacción del proyecto para construir un paso inferior en la entrada de la TF-5 a Santa Cruz, con el objetivo de agilizar el acceso de las guaguas al Intercambiador y reducir la congestión en la zona.
La movilidad en el área metropolitana de Tenerife afronta un punto de inflexión tras el anuncio, adelantado por fuentes locales, de la adjudicación del proyecto técnico para la creación de un paso inferior en la entrada a Santa Cruz desde la TF-5. Esta intervención, cuya redacción ha sido encargada a Proyma Consultores por un importe de 258.405 euros, busca resolver la histórica congestión que sufren las líneas de transporte público en su acceso al Intercambiador de la capital.
El proyecto se focaliza en el entorno de la calle Áurea Díaz Flores, un enclave donde la convergencia de flujos de tráfico privado y transporte colectivo genera habitualmente un cuello de botella. La solución planteada por el Cabildo de Tenerife contempla el soterramiento de la vía de acceso para las guaguas, permitiendo que estas eviten la red semafórica y los cruces en superficie que actualmente lastran la puntualidad del servicio. La relevancia de esta obra radica en el volumen de usuarios afectados: diariamente, más de 1.700 expediciones de transporte público procedentes de ambas vertientes de la isla transitan por este punto, lo que convierte a este acceso en una arteria crítica para la operatividad de la red insular.
Desde la presidencia del Cabildo, Rosa Dávila ha subrayado que esta infraestructura es un pilar fundamental para dotar al transporte público de una competitividad real frente al vehículo particular. Por su parte, la consejería de Movilidad, dirigida por Eulalia García, ha puesto el foco en la complejidad técnica de la actuación, que deberá armonizar la fluidez de las guaguas con una reordenación del tráfico privado en la superficie, minimizando el impacto en una de las zonas con mayor densidad circulatoria de la isla.
El cronograma establecido para la adjudicataria fija un plazo total de 15 meses. Durante los primeros 13 meses, los técnicos realizarán un análisis exhaustivo de las alternativas viables, reservando los dos meses finales para la redacción del proyecto constructivo que servirá de base para la futura licitación de las obras. Como nota adicional, el contrato incorpora cláusulas de estabilidad laboral, exigiendo que un 40% de la plantilla asignada al proyecto cuente con contratos indefinidos.
Esta iniciativa se enmarca en un contexto de creciente presión sobre las infraestructuras viarias de Tenerife, donde la saturación de las vías principales ha forzado a las administraciones a buscar soluciones de ingeniería que prioricen la eficiencia del transporte colectivo. La ejecución de este paso inferior no solo pretende reducir los tiempos de desplazamiento de los pasajeros, sino también mitigar el efecto dominó que la congestión en la entrada de la ciudad provoca en la fluidez del tráfico rodado en el resto de la autopista del Norte.