El café de especialidad se consolida en Tenerife como motor de diversificación agrícola

El café de especialidad se consolida en Tenerife como motor de diversificación agrícola

Recurso: El Día

El proyecto tinerfeño Oceánico consolida el cultivo de café de especialidad en San Juan de la Rambla mediante la innovación técnica y la diversificación agrícola, impulsando el desarrollo económico en zonas rurales.

La irrupción de producciones agrícolas de nicho en el archipiélago canario está redefiniendo las posibilidades del sector primario en municipios de baja densidad demográfica. Tal y como recoge una reciente información sobre la actividad de los hermanos Abreu Rodríguez en San Juan de la Rambla, el cultivo de café en Tenerife ha dejado de ser una curiosidad botánica para consolidarse como una apuesta empresarial con vocación de especialidad. Este proyecto, bautizado como Oceánico, ejemplifica la tendencia de diversificación agraria que busca aprovechar las condiciones edafoclimáticas singulares de la zona norte de la isla para obtener un producto de alto valor añadido.

El éxito de esta iniciativa, que cuenta con unas 2.000 plantas distribuidas en bancales situados entre los 150 y 300 metros de altitud, radica en una gestión técnica del microclima local. Tras un periodo de prospección meteorológica de un año, realizado en colaboración con especialistas nicaragüenses, los promotores han logrado mitigar los riesgos derivados de la aridez y los vientos alisios mediante el uso de mallas protectoras y el aprovechamiento de la orografía del terreno. Pese a las dificultades iniciales, que incluyeron la pérdida de gran parte de la cosecha durante episodios de sequía y calima, la explotación ha logrado escalar su rendimiento: tras alcanzar los 300 kilos de café oro en 2025, las previsiones para la presente campaña oscilan entre los 800 y 1.000 kilos.

Más allá de la viabilidad técnica, el proyecto destaca por su enfoque en la profesionalización de los procesos de postcosecha. Los hermanos Abreu han implementado técnicas de fermentación controlada que permiten diversificar los perfiles organolépticos del grano, alejándose de los métodos tradicionales de secado natural. Esta estrategia de diferenciación, que les ha llevado a desarrollar hasta una docena de variedades, responde a una demanda creciente en el mercado de cafés de especialidad, donde la trazabilidad y el origen son factores determinantes.

La sostenibilidad económica de la explotación se apoya, por el momento, en la reinversión de ahorros personales y la autofinanciación, mientras los promotores exploran canales de comercialización directa a través de plataformas digitales y acuerdos con puntos de venta seleccionados. Este modelo de negocio no solo busca la rentabilidad, sino que se alinea con una estrategia de fijación de población en entornos rurales, reivindicando el papel del emprendimiento joven como motor de desarrollo local. Con la mirada puesta en la semiindustrialización de sus procesos, la marca Oceánico se posiciona como un referente de cómo la innovación técnica puede transformar un recurso agrícola tradicional en un producto competitivo capaz de trascender el mercado local.