
Altar en un escaparate por obras en iglesia de Tenerife
En San Juan de la Rambla, Tenerife, la iglesia de San Juan Bautista celebra misas en un antiguo bazar mientras su templo es reformado.
Una mudanza muy peculiar ha llevado el altar a un escaparate. Esto es lo que ocurre en la iglesia de San Juan Bautista, en el municipio de San Juan de la Rambla, al norte de Tenerife. Desde principios de diciembre, el párroco, Airan Expósito Hernández, celebra las misas en un antiguo local comercial que antes era un bazar.
La iglesia necesita una reforma completa, lo que ha obligado a la comunidad a trasladarse a pocos metros de distancia. Allí, una vecina del pueblo, Noelia Luis Luis, tiene un local amplio y vacío que ha cedido. El cura calcula que la reforma del templo, construido en el siglo XVI y considerado una joya histórica, durará "unos tres años". "Mientras tanto, estaremos aquí", dice contento.
Al entrar en este antiguo establecimiento, ahora transformado, uno se lleva una sorpresa. El local, que ha sido reformado recientemente y tiene varias ventanas que antes eran escaparates, impresiona. El Cristo de los Dolores preside el altar improvisado, desde donde se ve todo el espacio lleno de sillas y algunos bancos de la iglesia. Con capacidad para 120 personas, el párroco cuenta que los fieles se sorprendieron de lo grande que era al entrar por primera vez. "No lo parecía cuando estaba el bazar en este local", asegura Expósito Hernández.
Aun así, el cura ya piensa en el futuro: "De momento, cabemos bien, pero estamos pensando en un plan B para las comuniones, la Semana Santa o las fiestas patronales de San Juan". Ya tienen un calendario para organizar todo lo necesario en cada celebración.
Además de la talla del cristo crucificado, en el local también hay una pequeña pila bautismal, un belén de buen tamaño y alguna imagen pequeña. Pero, ¿dónde está el resto de las imágenes y objetos de valor de la parroquia? "Los vecinos nos han prestado salones, sótanos, garajes y otros espacios, y también el Ayuntamiento, así que está todo repartido", aclara el párroco, resolviendo la principal duda de los feligreses.
La parroquia de San Juan Bautista cuenta con piezas de gran valor. El sacerdote destaca un catafalco, una estructura elevada y muy adornada que se usa en funerales importantes, y que es "un elemento muy importante dentro del templo parroquial y que es único en Canarias".
El casco histórico de San Juan de la Rambla tiene un patrimonio arquitectónico muy valioso, y la iglesia es una de sus joyas. Por eso, el párroco define la reforma como "algo esperado. Después de 15 años, ya nos tocaba a nosotros en el plan de reformas de la diócesis de Tenerife". Además, Airan Expósito ya tiene experiencia en estas obras, pues pasó por lo mismo con la iglesia de Taganana hace 13 años.
La comunidad de San Juan Bautista se ha adaptado de forma admirable al nuevo espacio. El cura incluso ha diseñado un recorrido para ir a comulgar. El salón tiene varios pilares y, para evitar tropiezos y que no haya "atascos" en el camino hacia la comunión, antes de empezar la misa siempre recuerda, por si alguien es nuevo o se despista, cuál es la ruta. Esta es la única rutina nueva, aunque el horario de las misas se mantiene.
Noelia Luis Luis se enteró de que el párroco buscaba un sitio para las misas gracias a una amiga que da catequesis. "Habíamos reformado este local y lo teníamos vacío. Le pregunté a mi padre, que es el dueño, si le parecía bien cederlo, y él aceptó", cuenta la vecina, quien confiesa que antes "aquí se vendía de todo, desde hilos hasta muebles". Luis y Expósito llegaron a un acuerdo "una semana después", recuerdan.
Ya casi son las cinco de la tarde y Airan Expósito Hernández tiene que irse para dar catequesis y, más tarde, a las seis, celebrar misa en el salón de Noelia Luis Luis. Una mudanza siempre trae complicaciones, pero en este caso, gracias a la ayuda y la fe de toda la comunidad de San Juan de la Rambla, todo ha quedado en una anécdota. Así, por un tiempo, oirán misa donde antes iban a comprar casi de todo.