El norte de Tenerife reafirma su identidad cultural con la celebración de las Fiestas de Mayo

El norte de Tenerife reafirma su identidad cultural con la celebración de las Fiestas de Mayo

Recurso: Diario de Avisos

Las festividades del 3 de mayo en Los Realejos y Puerto de la Cruz han reafirmado su papel como pilar de la identidad cultural canaria, combinando tradiciones centenarias con elementos contemporáneos y una alta participación ciudadana.

La festividad del 3 de mayo ha vuelto a consolidarse como un pilar fundamental de la identidad cultural en el norte de Tenerife, según informan las crónicas locales sobre la reciente jornada en Los Realejos y Puerto de la Cruz. Más allá del componente religioso, estas celebraciones subrayan la capacidad de los municipios canarios para preservar tradiciones centenarias que actúan como dinamizadores sociales y turísticos, integrando elementos contemporáneos como el videomapping con el rigor de los ritos litúrgicos.

En Los Realejos, la conmemoración alcanzó su cénit con la exhibición de más de trescientas cruces repartidas por todo el término municipal. La logística de este evento, que requiere una implicación vecinal constante, tuvo su punto de inflexión en el barrio de La Cruz Santa, donde la transición hacia el día festivo se marcó mediante una puesta en escena que combinó artes escénicas y pirotecnia sincronizada. El acto central, que tuvo lugar tras la eucaristía en la parroquia del Apóstol Santiago, culminó con un despliegue de fuegos artificiales de siete minutos, reconocido como el de mayor envergadura dentro del archipiélago. La devoción popular se concentró especialmente en las capillas de las calles El Sol y El Medio, puntos de referencia obligados para los visitantes.

Simultáneamente, Puerto de la Cruz cerró su ciclo festivo en honor a su patrona. Tras cuatro jornadas de actos públicos, la procesión de la Santa Cruz por el casco antiguo sirvió de marco para el relevo institucional en la organización de los festejos. En este contexto, el alcalde Leopoldo Afonso asumió el cargo de Prioste para la edición de 2027, un nombramiento que formaliza la continuidad de la tradición mediante la firma en el Libro de Priostes. Este gesto institucional no solo garantiza la preservación del legado, sino que refuerza el vínculo entre la administración local y la comunidad, asegurando la viabilidad de una costumbre que sigue congregando a miles de personas en el entorno urbano.