
Paula Álvarez, la más joven en dirigir las galas del Carnaval de Tenerife.
A sus 29 años, Paula Álvarez asume la dirección artística de las galas infantil y de mayores del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, convirtiéndose en la profesional más joven en la historia de la fiesta.
Según adelanta [Nombre de la publicación que ha dado la primicia, si se conoce, o una fórmula genérica como "fuentes cercanas al evento"], Paula Álvarez, a sus 29 años, ha asumido la dirección artística de las galas infantil y de mayores del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, convirtiéndose en la profesional más joven en ocupar este puesto en la historia de la celebración. Su designación marca un hito en uno de los carnavales más relevantes a nivel internacional, reconocido como Fiesta de Interés Turístico Internacional.
La trayectoria de Álvarez en el ámbito festivo no es reciente. Heredera de una profunda conexión familiar con el Carnaval, es nieta de Enrique Álvarez, quien fuera presidente de la rondalla Los Fregolinos, e hija de Fernando, rondallero con experiencia en diversas agrupaciones. Su vínculo con la fiesta se forjó desde la infancia, participando en roles iniciales como la distribución de libretos, una experiencia que la ha dotado de un conocimiento intrínseco del engranaje carnavalero. Tras formarse en Marketing y Publicidad, su carrera profesional ha progresado a través de distintas responsabilidades en el área de Fiestas, desde paje y técnica hasta productora, antes de alcanzar la dirección.
En su debut al frente de las galas, Álvarez ha presentado propuestas diferenciadas. La gala infantil se concibió con un enfoque ágil y visual, mientras que la de mayores apostó por el humor, la ironía y una marcada complicidad generacional. Esta última, en particular, se reveló como un tributo personal a sus abuelos maternos, Adelita y Baltasar, quienes fueron figuras clave en su educación. Elementos como la obertura, los códigos narrativos y el uso del humor cotidiano, inspirados en las telenovelas de sobremesa, buscaron recrear una atmósfera de cercanía y homenaje.
La visión de Álvarez para el Carnaval se distingue por una postura crítica y una búsqueda constante de mejora. Defiende la renovación de formatos, el diálogo genuino con los grupos y la necesidad de innovar sin desvirtuar la esencia de la fiesta. Su perfil, caracterizado por la autoexigencia y el inconformismo, la impulsa a escuchar a los colectivos y a consensuar cambios, alejándose de la inercia del "siempre se ha hecho así". Este enfoque, sumado a su origen "de barrio" y su formación académica, le confiere una perspectiva singular en la gestión cultural.
La primera de sus galas, la infantil, fue dedicada a la memoria de Pepe del Rosario, quien fuera gerente de Fiestas y mano derecha de Juan Viñas, fallecido días antes del evento. Residente en el distrito Suroeste, Paula Álvarez continúa vinculada a sus raíces, observando y planificando el futuro de la fiesta desde una perspectiva que combina la herencia emocional con una clara vocación de renovación. Su ascenso, desde la base hasta la dirección de las galas, simboliza una historia de constancia y un profundo compromiso con una celebración que, más allá del espectáculo, representa un pilar cultural para Santa Cruz de Tenerife.