
Tenerife limita los rodajes audiovisuales a 12 al año: alarma en la industria y Hollywood
El Cabildo de Tenerife limita a doce rodajes anuales con equipos de quince personas en las Cañadas del Teide, una medida que alarma al sector audiovisual canario y ha generado preocupación en Hollywood y Londres.
Parece que el sector audiovisual, el de verdad, el que usa equipos profesionales, se ha encontrado con un nuevo obstáculo: las "brillantes" ideas del Cabildo de Tenerife, de la Consejería de Política Territorial y de cualquier otra administración que se sumara a repartir ocurrencias.
Mientras las Cañadas del Teide luchan por sobrevivir a cinco millones de visitantes que las tratan como un parque temático barato, llevándose piedras volcánicas, trozos de retama y "recuerdos naturales", las autoridades han encontrado al verdadero culpable del deterioro: los rodajes. Sí, esos grupos de técnicos y artistas que, además, piden permiso, dejan fianzas importantes e incluso recogen su basura. ¡Imperdonable!
Alguien en esas administraciones públicas debió tener una revelación, quizás consultando a su suegra o al oráculo de su grupo de WhatsApp, y decidió que solo se permitirán doce rodajes al año, con equipos de quince personas. Porque, claro, la persona número dieciséis es la que causa la catástrofe ecológica definitiva. La información publicada ayer en esta sección de DIARIO DE AVISOS no solo ha alarmado a las pocas empresas serias del cine en Canarias, sino que también ha llegado a despachos de Hollywood y Londres. Y no porque sean lectores del Decano de la prensa de Canarias, sino porque varios equipos internacionales que preparan proyectos millonarios para 2026 con grandes estudios se enteraron ayer de esta noticia. Son extranjeros, pero no tontos...
Con este nivel de reflexión estratégica en el Cabildo y el Gobierno, no nos extrañaría que la NASA los llame pronto para pedirles ideas sobre el viaje a Marte. Al fin y al cabo, siempre hay tiempo para iluminar el cosmos. Como dice el refrán: zapatero a tus zapatos. Y, sobre todo, busquen asesoramiento de quienes saben, porque un día los ciudadanos podrían llegar a la terrible conclusión de que las instituciones públicas deberían estar dirigidas por gente seria... y no por profesionales del disparate.