
Santa Cruz: conciertos al aire libre hasta las 23h desde febrero.
A partir del 1 de febrero, Santa Cruz de Tenerife limitará a las once de la noche el fin de los conciertos y eventos al aire libre, con excepciones para grandes espectáculos y fiestas tradicionales.
A partir del 1 de febrero, los conciertos y eventos al aire libre en Santa Cruz de Tenerife, tanto públicos como privados, deberán terminar como muy tarde a las once de la noche. Esta es la principal novedad del nuevo decreto municipal del Ruido, que busca mejorar el sonido en la ciudad y hacer compatible la diversión nocturna con el descanso de los vecinos.
Sin embargo, habrá algunas excepciones. Los grandes espectáculos en la Dársena de Los Llanos o en el estadio Heliodoro Rodríguez López, así como eventos tradicionales como el Carnaval, las Fiestas de Mayo, la Navidad o las fiestas patronales de los barrios, no tendrán este límite horario.
Este decreto, llamado de Protección del Medio Ambiente contra el Ruido y las Vibraciones, ha sido elaborado por la Concejalía de Sostenibilidad Ambiental, dirigida por Carlos Tarife, junto con otras áreas del Ayuntamiento. Su objetivo es fijar las condiciones para los eventos y espectáculos que se celebren en el municipio, garantizando así una buena calidad acústica.
Carlos Tarife explica que terminar los conciertos a las once de la noche (ya sea en el Palmetum, la Alameda, la plaza de la Candelaria o la plaza del Príncipe) es un horario "razonable". Así, la gente que asista a los eventos podrá después disfrutar de la gastronomía y el ocio nocturno del centro. Si los espectáculos acabaran de madrugada, muchos locales, sobre todo de comida, ya estarían cerrados.
Las únicas excepciones a este límite horario serán en dos lugares específicos de Santa Cruz: el estadio Heliodoro Rodríguez López y la Dársena de Los Llanos. Estos sitios, que han acogido grandes conciertos como los de Ed Sheeran o el Tenerife Music Festival, tienen más capacidad y mejor acceso. Aun así, el decreto establece condiciones: solo se podrán celebrar un máximo de tres eventos por trimestre en cada uno de estos recintos (unas diez al año), y el horario límite para estos será hasta las dos de la madrugada.
Para estos eventos excepcionales (incluyendo Carnaval, Fiestas de Mayo o Navidad), se exigirán medidas para reducir el ruido y no molestar a los vecinos. Se han fijado los siguientes límites de sonido:
- Eventos generales: máximo 96 decibelios (dBA).
- Grandes conciertos (más de 5.000 personas) o escenarios de Carnaval: máximo 105 dBA.
- Actos más pequeños, como los infantiles: máximo 85 dBA. Además, las instalaciones deberán tener un limitador de sonido que registre los niveles y distinga el ruido de fondo.
Tarife subraya que el decreto del Ruido busca varios objetivos importantes. Por un lado, quiere acabar con la idea de que "Santa Cruz está muerta", demostrando que no es así. Por otro, busca impulsar la industria musical, que crea empleo, y reactivar la economía de bares, restaurantes y locales de ocio nocturno. Añade que esta norma se ha acordado con asociaciones de vecinos de zonas como la avenida Anaga o Cabo Llanos, quienes ya saben que los eventos terminarán a las once de la noche.
Los organizadores de eventos autorizados por el Ayuntamiento deberán cumplir con los nuevos límites de ruido del decreto y tener el permiso de Urbanismo. Si no lo hacen o realizan acciones no permitidas, como lanzar fuegos artificiales, las multas pueden ir de 15.000 a 60.000 euros, según la ley de Actividades Clasificadas.
Según el decreto, los actos del Carnaval, incluyendo coches engalanados y carrozas, se concentrarán en la plaza de España, sus alrededores y la zona portuaria. El área de Fiestas elaborará un informe sobre el impacto del ruido y propondrá crear zonas de sonido unificado con un plan de vigilancia.
Santa Cruz de Tenerife quiere crear una gran zona de ocio nocturno "segura", que podría estar en la Dársena de Los Llanos o en la Dársena Pesquera del puerto. Carlos Tarife, primer teniente de alcalde y concejal de Servicios Públicos, impulsa esta idea para tener un espacio con terrazas, discotecas y restaurantes, bien conectado con transporte público. Su objetivo es que "los jóvenes del municipio no tengan que irse al sur a divertirse". Tarife, que se considera un "defensor del ocio nocturno", cree que con futuras expansiones de la ciudad junto a la Autoridad Portuaria, será necesario crear esta zona segura que combine la diversión con el descanso de los vecinos. Si este proyecto se hace realidad, los conciertos y eventos de la capital también podrían trasladarse a este nuevo espacio, donde no habría un límite horario. Esto contrasta con los eventos en otras zonas públicas, que a partir del próximo mes sí tendrán que terminar a las once de la noche. Tarife concluye que el decreto del Ruido "pone cordura" a los eventos del centro, obligándolos a acabar a una hora prudente.