
El Cabildo de Tenerife anula el concurso del tren del norte tras detectar irregularidades en las ofertas
El Cabildo de Tenerife ha anulado el concurso para el proyecto ferroviario del norte de la isla tras excluir a todas las candidaturas finalistas por vulnerar el anonimato requerido en la documentación técnica.
El proyecto ferroviario para el norte de Tenerife ha sufrido un revés administrativo de consecuencias inciertas tras la anulación del concurso de ideas convocado por el Cabildo, a través de la entidad Metropolitano de Tenerife. Según informa Diario de Avisos, el proceso ha quedado desierto después de que el jurado técnico decidiera excluir a la totalidad de las candidaturas finalistas —Sener, Ardanuy Ingeniería y la alianza entre Consultans y Transconsult— al detectar irregularidades en la entrega de la documentación.
La causa de esta exclusión reside en la presencia de metadatos en los archivos digitales presentados, un rastro informático que permitió identificar a los licitadores y vulneró el principio de anonimato, pilar fundamental para garantizar la imparcialidad en este tipo de procedimientos de contratación pública. El informe jurídico interno ha determinado que esta brecha en la confidencialidad es insubsanable, ya que cualquier intento de rectificación habría contravenido las bases legales que regían el certamen.
Este desenlace supone un contratiempo significativo para la hoja de ruta en materia de infraestructuras de la presidenta insular, Rosa Dávila, quien había posicionado esta iniciativa como la respuesta principal para descongestionar la autopista TF-5. El concurso, que se articulaba en tres etapas —selección de propuestas, desarrollo de estudios de alternativas y adjudicación del estudio de viabilidad—, pretendía definir la solución técnica, económica y ambiental más adecuada para la movilidad en la zona norte de la isla. Sin embargo, la falta de una propuesta válida deja ahora al Cabildo ante la necesidad de replantear el procedimiento, sin que por el momento se haya definido una alternativa de actuación.
La oposición política no ha tardado en reaccionar. Desde el PSOE de Tenerife, su secretaria general, Tamara Raya, ha calificado el resultado como un "fiasco", cuestionando la gestión de las expectativas generadas por el equipo de gobierno. Los socialistas han puesto el foco en la disparidad entre el anuncio inicial del proyecto y su ejecución final, señalando que el presupuesto de licitación sufrió recortes durante el proceso —pasando de una cifra inicial cercana a los 481.500 euros a 285.373 euros— y que la participación empresarial fue inferior a la prevista, al llegar solo tres firmas a la fase final.
Más allá de la incidencia técnica que ha motivado la anulación, el debate político se traslada ahora a la idoneidad de la planificación. El grupo socialista ha reprochado al Ejecutivo insular haber priorizado el anuncio de la infraestructura antes de contar con estudios previos de demanda y rentabilidad que avalaran su necesidad. Esta crítica se suma a la advertencia de que el Plan Insular de Movilidad no contemplaba, en su avance, esta solución ferroviaria como la opción prioritaria, lo que añade una capa de incertidumbre sobre el futuro de la movilidad en el norte de la isla y la viabilidad de las promesas políticas que buscaban resolverla.