La calima vuelve a Tenerife: Riesgos viales y la baliza V16.

La calima vuelve a Tenerife: Riesgos viales y la baliza V16.

Recurso: El Día

A partir de 2026, la baliza V16 será obligatoria en España para señalizar vehículos, mejorando la seguridad vial en condiciones adversas como la calima que afecta a Tenerife.

La seguridad vial en las Islas Canarias se ve periódicamente desafiada por fenómenos meteorológicos como la calima, una suspensión de polvo sahariano que, según informaciones recientes, ha vuelto a afectar a Tenerife. Este evento natural no solo compromete la calidad del aire, con las consiguientes implicaciones para la salud respiratoria, sino que también reduce drásticamente la visibilidad en las vías, exigiendo una adaptación inmediata de los hábitos de conducción.

La particular geografía del archipiélago, dada su proximidad al continente africano, intensifica estos episodios, haciendo que sus efectos sean más pronunciados. Ante esta situación, las autoridades y expertos en seguridad vial insisten en la importancia de evitar desplazamientos no esenciales y de extremar la precaución al volante. La adaptación de la velocidad a las condiciones de visibilidad y el mantenimiento de una distancia de seguridad adecuada son medidas preventivas clave para mitigar los riesgos asociados a la presencia de polvo en suspensión.

En este contexto de prevención y respuesta ante imprevistos en carretera, la normativa española introduce un cambio significativo a partir del 1 de enero de 2026: la obligatoriedad de la baliza V16. Este dispositivo luminoso, diseñado para señalizar averías o accidentes, reemplazará a los tradicionales triángulos de emergencia, que pasarán a un segundo plano. La V16 se concibe como una herramienta más segura, visible y eficiente, al permitir al conductor señalizar su vehículo sin necesidad de abandonar el habitáculo, reduciendo así la exposición a riesgos en la calzada. Su ubicación recomendada es en la guantera o en un lateral accesible del vehículo, para una activación rápida.

En caso de sufrir una incidencia mecánica, la primera acción debe ser desplazar el automóvil hacia el arcén derecho o una zona segura y apartada. Una vez detenido, es imperativo activar las luces de emergencia. Si las condiciones de visibilidad son reducidas, ya sea por la calima, la noche o cualquier otra circunstancia, las luces de posición deben permanecer encendidas para maximizar la señalización del vehículo.