La visita del Papa a Tenerife no será festivo laboral y se fomentará el teletrabajo

La visita del Papa a Tenerife no será festivo laboral y se fomentará el teletrabajo

Recurso: El Día

La Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife ha descartado declarar festivo el 12 de junio con motivo de la visita del papa León XIV, apostando por el teletrabajo y la flexibilidad horaria para mantener la actividad laboral en la isla.

La jornada del próximo 12 de junio, marcada por la visita del papa León XIV a Tenerife, no supondrá una interrupción de la actividad laboral en la isla. Tal y como ha avanzado la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, la patronal ha descartado la posibilidad de considerar este día como festivo, priorizando la continuidad de los servicios frente a las alteraciones logísticas que provocará el evento.

La decisión responde a una visión pragmática del tejido productivo insular. Si bien el despliegue de seguridad y los cortes de tráfico previstos en el área metropolitana —especialmente en las inmediaciones del puerto, donde se celebrará la ceremonia religiosa— dificultarán la movilidad, la Cámara sostiene que el impacto económico positivo de la visita debe ir acompañado de una operatividad constante. Desde la entidad, su presidente, Santiago Sesé, ha subrayado que, aunque se buscará la flexibilidad, la naturaleza de sectores como el comercio, la hostelería y el transporte exige una presencia física ineludible.

Para mitigar los problemas de acceso a los centros de trabajo, la patronal propone un modelo mixto. La recomendación es fomentar el teletrabajo en aquellas funciones que lo permitan, siguiendo la estela de las administraciones públicas, mientras que para el resto de los puestos se insta a las empresas a coordinarse con las autoridades y reorganizar turnos o rutas de acceso. En este sentido, la directora general de la Cámara, Lola Pérez, ha hecho hincapié en la búsqueda de soluciones organizativas internas, como la sustitución de personal o la adaptación de horarios, para garantizar que la ciudad no se paralice.

Este posicionamiento pone de relieve la tensión habitual entre los grandes eventos de impacto social y la gestión de la productividad. Mientras que la administración pública ha sugerido reducir los desplazamientos innecesarios, el sector privado insiste en que la declaración de un festivo sería una medida desproporcionada. La Cámara de Comercio defiende que la eficiencia durante esta jornada extraordinaria reside en el equilibrio entre la adaptación tecnológica y el mantenimiento de los servicios esenciales, evitando así que una cita de relevancia institucional se traduzca en una pérdida de actividad para el tejido empresarial tinerfeño.