El sector turístico exige diálogo ante las restricciones de acceso al Parque Rural de Anaga

El sector turístico exige diálogo ante las restricciones de acceso al Parque Rural de Anaga

Recurso: El Día

La patronal turística AOENTE ha solicitado al Ayuntamiento de La Laguna una mesa de diálogo para revertir las restricciones de acceso al Parque Rural de Anaga y proponer un modelo de gestión integral de la movilidad.

La reciente decisión del Ayuntamiento de La Laguna de restringir el acceso de vehículos de alquiler y transporte turístico al Parque Rural de Anaga ha abierto una brecha entre la administración local y el tejido empresarial que opera en el macizo. Tal y como ha trascendido a través de la Asociación de Operadores de Espacios Naturales de Tenerife (AOENTE), el sector ha solicitado formalmente una mesa de diálogo para revertir lo que consideran una medida unilateral, abogando en su lugar por un modelo de gestión integral de la movilidad.

El conflicto subyacente radica en la divergencia sobre cómo abordar la saturación de un entorno protegido que, por su orografía y fragilidad, presenta limitaciones estructurales evidentes. Mientras que el consistorio ha optado por la vía prohibitiva, los operadores —entre los que figuran firmas como TUI España, Teleférico del Teide o Forestal Nature Park Canarias— sostienen que el colapso viario es un fenómeno multicausal. Según el análisis de la patronal, el problema no reside exclusivamente en la tipología de los vehículos, sino en el volumen total de tráfico que absorbe una red viaria que no ha sido dimensionada para la afluencia actual.

La propuesta de AOENTE, liderada por Joan Rodríguez de la Sierra, se aleja de las restricciones selectivas y plantea una hoja de ruta basada en la planificación técnica. Entre las soluciones sugeridas destaca la implementación de sistemas de control de aforo en tiempo real y la habilitación de aparcamientos disuasorios en la periferia del parque, una estrategia que busca mitigar la presión sobre las zonas de mayor valor ecológico antes de que los vehículos alcancen los puntos críticos.

Asimismo, el sector pone el foco en la necesidad de optimizar el transporte público, reclamando un incremento en las frecuencias y una mejora en la información al visitante. Esta visión, que aboga por la corresponsabilidad, sugiere que las empresas turísticas pueden actuar como agentes ordenadores del flujo de personas, siempre que exista una coordinación estrecha con las autoridades. La patronal insiste en que la gestión de un espacio de la complejidad de Anaga requiere un equilibrio entre la preservación ambiental, la seguridad vial y la viabilidad de la actividad económica, un objetivo que, a su juicio, solo es alcanzable mediante una gobernanza compartida y no a través de medidas restrictivas que, advierten, podrían generar efectos colaterales no deseados.