
El obispo de Tenerife advierte contra la deshumanización tecnológica y aboga por la solidaridad internacional
El obispo de Tenerife, Eloy Santiago, advirtió durante la festividad de la Virgen de Candelaria sobre los riesgos éticos de la inteligencia artificial y la tecnocracia, instando a recuperar el humanismo y la solidaridad ante las crisis humanitarias en Venezuela y Colombia.
Tal y como recoge la información difundida tras la festividad de la Virgen de Candelaria, el obispo de la Diócesis de Tenerife, Eloy Santiago, ha aprovechado su homilía ante la Patrona de Canarias para lanzar una advertencia sobre los desafíos éticos que plantea el avance de la tecnología y el auge de ciertas corrientes ideológicas contemporáneas.
El prelado ha centrado su análisis en la deshumanización que, a su juicio, subyace en la actual gestión de los recursos y la toma de decisiones automatizada. Según su diagnóstico, la integración de la inteligencia artificial en los procesos políticos y económicos corre el riesgo de reducir la dignidad del individuo a una mera cifra, priorizando la rentabilidad y la eficiencia algorítmica sobre el bienestar integral de las personas. Esta crítica se enmarca en una preocupación más amplia por lo que el obispo denomina una mentalidad tecnocrática, la cual, al desvincularse de una base ética, corre el peligro de tratar al ser humano como un elemento susceptible de ser manipulado o descartado según los intereses de turno.
Durante su intervención, el máximo responsable de la Diócesis Nivariense también ha puesto el foco en la persistencia de estructuras de poder que, bajo una retórica totalitaria, anteponen el beneficio propio y la acumulación de riqueza a la cohesión social. Para el obispo, este fenómeno no es ajeno a la inestabilidad global, señalando que la cultura del enfrentamiento y la indiferencia ante el sufrimiento ajeno son síntomas de una sociedad que ha perdido su brújula moral.
El discurso de Monseñor Santiago ha trascendido el ámbito local al vincular estas reflexiones con la realidad de los países vecinos. Haciendo alusión a la reciente visita pastoral que tuvo como lema ‘Alza la mirada’, el obispo ha extendido su llamamiento a la solidaridad hacia las poblaciones de Venezuela y Colombia, naciones que atraviesan crisis humanitarias agravadas por desastres naturales. En este sentido, ha instado a la comunidad a no permanecer impasible ante la precariedad, apelando a la fraternidad como respuesta necesaria frente a las consecuencias de la exclusión y la inestabilidad política que afectan a estos territorios. La alocución concluyó con una llamada a recuperar el humanismo frente a las tendencias que, según el obispo, amenazan con desvirtuar el respeto fundamental hacia la vida y la libertad de los ciudadanos.