
El parque eólico Pocitos inicia la expropiación de terrenos en Tenerife para avanzar en su construcción
El parque eólico Pocitos inicia el proceso de ocupación de terrenos en Tenerife tras la declaración de utilidad pública para la instalación de seis aerogeneradores con una inversión superior a los 18 millones de euros.
La transición energética en Canarias afronta un nuevo hito administrativo con el avance del parque eólico Pocitos, una infraestructura que, según la reciente convocatoria publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), ha iniciado formalmente el proceso de ocupación de terrenos. Este trámite, derivado de la declaración de utilidad pública otorgada por la Dirección General de Energía del Gobierno regional, implica la expropiación de 47 parcelas repartidas entre los municipios tinerfeños de Granadilla de Abona y Arico, un proceso en el que el Cabildo de Tenerife se ve afectado directamente al ser titular de 20 de los suelos requeridos.
El proyecto, impulsado por la mercantil Sistemas Energéticos Ladera Negra SAU, se emplaza en una zona estratégica del sureste insular, delimitada por el Barranco del Río y el Complejo Ambiental, un enclave seleccionado por su alta capacidad de aprovechamiento eólico. La inversión, que supera los 18 millones de euros, contempla el despliegue de seis aerogeneradores del modelo Gamesa G-132. Cada unidad contará con una potencia de 3,4 megavatios, sumando una capacidad instalada total de 20,79 megavatios. Con una altura de 84 metros y un diámetro de rotor de 132 metros, estas máquinas se integrarán en la red eléctrica insular mediante una infraestructura subterránea de media tensión que conectará con la subestación de Abona.
Más allá de la ejecución técnica, el desarrollo de Pocitos —anunciado originalmente en 2022— se enmarca en la hoja de ruta de descarbonización del archipiélago. La necesidad de reducir la dependencia de los combustibles fósiles en un sistema eléctrico aislado como el canario confiere a este tipo de instalaciones una relevancia crítica para cumplir con los objetivos climáticos fijados tanto por la Unión Europea como por el Ejecutivo autonómico. El procedimiento actual no solo abarca la expropiación de terrenos, sino también la adecuación de las redes eléctricas existentes mediante el soterramiento de líneas, garantizando así la viabilidad técnica de la conexión.
La puesta en marcha de este parque eólico representa, en última instancia, un paso significativo en la consolidación de las energías renovables en Tenerife. Al integrar esta potencia en el sistema, la isla refuerza su capacidad de generación limpia, un elemento esencial para mitigar la vulnerabilidad energética característica de los territorios insulares y avanzar hacia un modelo de producción más eficiente y alineado con las directrices de sostenibilidad vigentes.