
Oro español en Filipinas: Huerta y Gavira conquistan el Beach Pro Tour
La pareja española de vóley playa formada por Alejandro Huerta y Adrián Gavira se alzó con el oro en el Beach Pro Tour Challenge de Filipinas, aumentando sus aspiraciones olímpicas.
El vóley playa de Tenerife vuelve a brillar. Alejandro Huerta, de la zona sur de la isla, y su compañero Adrián Gavira, un veterano en esto, ¡se llevaron el oro en Filipinas! Ganaron el Beach Pro Tour Challenge en Nuvali, en una final emocionante contra los hermanos ingleses Joaquín y Javier Bello.
Fue un partidazo, con marcadores de 21-17, 19-21 y 17-15. ¡Los españoles incluso salvaron dos puntos de partido en el último set! Esta es su primera medalla de oro internacional como pareja, y los pone en el mapa como unos de los rivales más duros. Además, ¡podría significar que los veamos en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles!
Esta victoria es la recompensa a meses de esfuerzo, superando obstáculos y creando una gran conexión con un compañero que lo ha vivido todo. "Para mí, es el mejor resultado de mi carrera en el circuito mundial", dice Alejandro. Pero la temporada no ha sido fácil. Adrián Gavira se lesionó la rodilla al principio, lo que generó muchas dudas. "No sabíamos cómo volvería, si podría jugar a su mejor nivel", cuenta Huerta. Tuvieron que cambiar los entrenamientos y posponer objetivos. Pero todo ese esfuerzo valió la pena en Filipinas: "Estoy muy contento de que podamos concentrarnos en jugar, trabajar, mejorar como equipo, dejar atrás las lesiones y, además, haber logrado este resultado. Este año está siendo muy bueno".
La clave ha sido no rendirse. Unos meses antes de ganar en Filipinas, en Austria, quedaron novenos después de perder un partido muy ajustado contra una pareja alemana. Pero desde entonces, Huerta y Gavira han ido mejorando hasta llegar al oro en Nuvali.
La conexión entre los dos se nota cada vez más. Gavira, de Cádiz, con 38 años, nueve veces campeón de España y con tres Juegos Olímpicos a sus espaldas (¡y un diploma en París 2024!), aporta la experiencia. Huerta, por su parte, es la juventud. La combinación de ambos es lo que los hace tan fuertes.
"En cada torneo nos sentimos mejor. Adrián me decía que lo que faltaba era empezar a ganar partidos, porque estábamos jugando bien, pero no llegaban los resultados", explica Huerta. Esa conexión, dice, se ha ido construyendo "torneo tras torneo, con más confianza y entendimiento en la cancha".
Y esa química se ve en su juego. Según el propio Alejandro, "el saber cómo se siente cada uno en la cancha y conocernos mejor ha hecho que juguemos mejor".
El futuro de esta pareja pinta muy bien. Saben que aún pueden mejorar. "Siempre hay cosas que se pueden perfeccionar, pero la victoria en Filipinas nos da confianza y motivación para seguir trabajando duro", dice Huerta, que entrena en el centro de vóley playa de la selección española en Lorca.
"La lesión de Adrián nos frenó un poco, porque estuvo parado casi cuatro meses y eso nos rompió la preparación normal de un año". Por eso, no pudieron jugar suficientes torneos para clasificarse para el Mundial de Australia, que será en noviembre.
"No nos hemos clasificado para ese Mundial porque no jugamos los torneos necesarios, y en los pocos que jugamos al principio no tuvimos los mejores resultados", reconoce Alejandro, que añade que "el hecho de poder volver a jugar, ir a mejor y ya no pensar en la rodilla es más importante que cualquier otra cosa".
Esto demuestra que Alejandro piensa a largo plazo. Con 27 años, ve cada temporada como parte de un proyecto más grande: los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Ese es, como él mismo dice, "el objetivo final de todo este proyecto".
Aunque la clasificación para los Juegos Olímpicos no empieza hasta 2027, los puntos que consigan ahora son importantes. Cuanto mejor estén en el ranking cuando empiece la carrera hacia Los Ángeles 2028, más fácil será clasificarse para los torneos.