
Prohíben el tránsito por la Montaña Grande durante la Romería de El Socorro para proteger su patrimonio natural
Las autoridades insulares han ratificado la prohibición de transitar por las laderas de la Montaña Grande durante la Romería de El Socorro para evitar la erosión y proteger la integridad geológica del Malpaís de Güímar.
La preservación del patrimonio natural de Tenerife vuelve a marcar el ritmo de la Romería de El Socorro. Según ha trascendido recientemente, las autoridades insulares han ratificado la prohibición de transitar por las laderas de la Montaña Grande durante la celebración, una medida que busca evitar el impacto erosivo sobre este enclave volcánico. Esta restricción, que obliga a los romeros a ceñirse exclusivamente a los senderos habilitados, se consolida como una herramienta indispensable para salvaguardar la integridad geológica de la Reserva Natural Especial del Malpaís de Güímar.
El origen de esta limitación normativa se remonta a los instrumentos de planeamiento aprobados a principios de siglo, que ya identificaban la práctica de ascender y descender el cono volcánico como una actividad incompatible con la conservación del entorno. Históricamente, el fenómeno comenzó a ganar tracción entre el público joven durante las décadas de los sesenta y setenta, transformándose de una costumbre minoritaria a un hábito masivo que llegó a registrar más de 5.000 incursiones en una sola jornada. Este flujo humano descontrolado sobre materiales volcánicos inestables ha provocado, a lo largo de los años, la apertura de surcos profundos y la degradación de la cubierta vegetal, obligando al Cabildo a implementar medidas de vigilancia y señalización física para contener el acceso.
La relevancia de esta decisión trasciende lo puramente ambiental, al incidir directamente sobre una de las manifestaciones culturales más antiguas del archipiélago. La Bajada de la Virgen de El Socorro, que cada 7 de septiembre conecta la iglesia de San Pedro Apóstol con la ermita de la costa, es un evento de gran calado identitario, reconocido como Fiesta de Interés Turístico Regional y vinculado a un Camino de El Socorro que ostenta la categoría de Bien de Interés Cultural desde 2011.
El equilibrio entre la devoción popular y la protección del territorio es, en última instancia, el eje sobre el que pivota la gestión de este espacio. Mientras que la Montaña Grande —o Montaña de Archaco— permanece como un referente visual ineludible del paisaje güimarero, su uso como vía de paso recreativa ha quedado definitivamente clausurado. El objetivo de las administraciones es garantizar que la tradición, documentada desde el siglo XVI, pueda seguir celebrándose sin comprometer la estabilidad de un ecosistema caracterizado por sus coladas y formaciones volcánicas singulares, evitando así que la huella de la romería se convierta en una cicatriz permanente sobre el terreno.