
Adjudican por 1,7 millones la reforma integral del Intercambiador de Santa Cruz de Tenerife
El Cabildo de Tenerife ha adjudicado a Schindler SA por 1,7 millones de euros la reforma integral de los sistemas de elevación del Intercambiador de Santa Cruz para resolver años de averías y mejorar la accesibilidad de sus 60.000 usuarios diarios.
La gestión de la movilidad en Tenerife vuelve a situarse en el centro del debate político tras confirmarse, según ha trascendido recientemente, la adjudicación de las obras de reforma en el Intercambiador de Transportes de Santa Cruz. La empresa Schindler SA será la encargada de ejecutar la renovación integral de los sistemas de elevación y la actualización de la red eléctrica de baja tensión, un contrato valorado en 1.700.858 euros que pone fin a un periodo de tres años de inoperatividad parcial y quejas recurrentes por parte de los usuarios.
Esta intervención, que cuenta con el respaldo del Cabildo insular desde el pasado mes de enero, busca revertir el deterioro de una infraestructura estratégica por la que transitan diariamente cerca de 60.000 personas. El proyecto no solo contempla la puesta a punto de los cuatro dispositivos actuales, sino que prevé la instalación de otros cuatro nuevos, elevando a ocho el total de escaleras mecánicas disponibles. La medida responde a una necesidad de accesibilidad básica, especialmente crítica para los colectivos de personas mayores y ciudadanos con movilidad reducida, quienes han denunciado durante años la falta de alternativas eficaces ante las averías constantes.
El contexto en el que se produce este anuncio es de especial sensibilidad. El Intercambiador, que conmemora dos décadas de servicio, afronta actualmente una presión operativa sin precedentes debido al incremento de viajeros derivado de las políticas de gratuidad del transporte público. Esta saturación ha evidenciado la obsolescencia de un diseño que, en la práctica, se ha visto superado por la demanda real, provocando episodios de congestión recurrente en las dársenas de las líneas interurbanas.
Desde la oposición, el PSOE de Tenerife ha capitalizado el malestar ciudadano, calificando el retraso en esta licitación como un síntoma de la parálisis administrativa del actual equipo de gobierno insular. La secretaria general de los socialistas tinerfeños, Tamara Raya, ha señalado que la demora en resolver una incidencia de mantenimiento tan elemental cuestiona la capacidad del Ejecutivo para abordar los retos estructurales de movilidad que requiere la isla.
Más allá de la confrontación partidista, la adjudicación marca el inicio de una fase de ejecución que deberá transformar la operatividad del nodo de transporte más importante de la capital. La resolución de este conflicto técnico, que se había convertido en un símbolo de la degradación del servicio público, supone ahora un examen de gestión para el Cabildo y Titsa, quienes tienen el reto de finalizar las obras y devolver la normalidad a un recinto que, tras veinte años de historia, requiere una actualización profunda para adaptarse a los flujos de pasajeros actuales.