La DGT advierte sobre el desconocimiento de las normas de tráfico entre los ciclistas en Tenerife

La DGT advierte sobre el desconocimiento de las normas de tráfico entre los ciclistas en Tenerife

Recurso: El Día

La DGT advierte a los ciclistas en Tenerife sobre la obligatoriedad de cumplir las normas de tráfico, como bajarse de la bicicleta en los pasos de cebra y el uso del casco, bajo riesgo de multas de 200 euros.

La proliferación de la bicicleta como alternativa de movilidad urbana en Tenerife ha puesto de relieve una brecha significativa entre el auge de este medio de transporte y el conocimiento efectivo de las normas de tráfico por parte de sus usuarios. Tal y como recoge la información difundida recientemente sobre la siniestralidad en la isla, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha intensificado sus advertencias ante el desconocimiento generalizado de las obligaciones legales que recaen sobre quienes circulan en bicicleta, un vehículo que, bajo el Reglamento General de Circulación, debe someterse a un marco normativo estricto para garantizar la convivencia en el espacio público.

El punto de mayor fricción reside en la interacción con los pasos de cebra. Contrario a la práctica habitual de muchos ciclistas, la normativa vigente prohíbe atravesar estos puntos montado sobre el vehículo. Para obtener la prioridad que ostenta el peatón, el ciclista está obligado a descender de la bicicleta y cruzar a pie, salvo en aquellos tramos donde la señalización específica indique lo contrario. El incumplimiento de este precepto, tipificado como infracción grave según el artículo 64.5 del Reglamento, conlleva sanciones económicas de 200 euros, una cifra que busca disuadir comportamientos que comprometen la seguridad vial en entornos urbanos densos.

Más allá de la dinámica de cruce, la DGT ha recordado la obligatoriedad del uso del casco homologado para todo tipo de ciclistas, una medida de protección esencial cuya ausencia puede derivar en multas de hasta 200 euros. Esta exigencia, que anteriormente se centraba en menores de 16 años, se ha generalizado para proteger la integridad física de todos los usuarios ante posibles colisiones.

Finalmente, la normativa es tajante respecto a los elementos que generan distracciones al volante. El uso de teléfonos móviles y auriculares durante la conducción está terminantemente prohibido, al reducir drásticamente la capacidad de reacción ante imprevistos. Al igual que en las infracciones anteriores, las autoridades han establecido un régimen sancionador que alcanza los 200 euros, subrayando la necesidad de que la transición hacia una movilidad más sostenible en las islas no se realice a costa de la seguridad de los ciudadanos.