El 112 Canarias alerta sobre los riesgos del senderismo en Tenerife ante las altas temperaturas y el peligro de incendios

El 112 Canarias alerta sobre los riesgos del senderismo en Tenerife ante las altas temperaturas y el peligro de incendios

Recurso: El Día

El 112 Canarias insta a los senderistas a extremar la precaución y cumplir estrictamente con las restricciones de acceso ante el alto riesgo de incendios y las condiciones meteorológicas adversas en Tenerife.

La temporada estival en Tenerife ha activado todas las alarmas de los servicios de emergencia ante la vulnerabilidad de sus ecosistemas. Tal y como ha advertido el servicio 112 Canarias, la combinación de altas temperaturas, episodios de viento y una radiación ultravioleta extrema exige un cambio de paradigma en la forma en que los senderistas planifican sus incursiones en la montaña. La gestión del riesgo se ha convertido en un requisito indispensable para evitar que la práctica deportiva derive en situaciones críticas.

El contexto actual, marcado por una vigilancia constante ante la posibilidad de incendios forestales, obliga a los usuarios a realizar una comprobación previa de la viabilidad de los senderos. Las autoridades insisten en que las restricciones de acceso a pistas y caminos no son meras recomendaciones, sino medidas de seguridad que deben respetarse estrictamente, independientemente del conocimiento previo que el caminante tenga del terreno. La prudencia, en este sentido, debe prevalecer sobre cualquier plan de ruta.

Más allá de la normativa, la seguridad personal durante las caminatas depende de una preparación rigurosa. El 112 subraya la importancia de la autoevaluación física antes de iniciar cualquier trayecto, evitando rutas que superen las capacidades reales de los participantes. Asimismo, la logística es vital: el uso de protección solar —que debe reaplicarse con frecuencia—, la ingesta constante de líquidos y el consumo de alimentos ligeros son las herramientas básicas para prevenir cuadros de deshidratación o golpes de calor. Ante cualquier síntoma de mareo, debilidad o desorientación, la consigna es clara: interrumpir la marcha y buscar refugio.

La tecnología, aunque útil, no debe ser el único salvavidas. Si bien es imperativo portar un teléfono móvil con carga suficiente y, preferiblemente, una batería externa, la orografía de la isla presenta zonas de sombra de cobertura donde la comunicación puede fallar. Por ello, informar a terceros sobre el itinerario previsto y la hora estimada de retorno se mantiene como una medida de seguridad fundamental. En caso de emergencia, la precisión al reportar la ubicación al 112 es el factor que determina la eficacia de cualquier operativo de rescate.

Finalmente, el respeto a la señalización es una norma de obligado cumplimiento. Abandonar los caminos marcados no solo incrementa exponencialmente el riesgo de extravío, sino que expone al senderista a terrenos inestables y barrancos peligrosos. En un verano donde el riesgo de incendio es una amenaza latente, la responsabilidad individual es la mejor garantía para preservar tanto la integridad física de los ciudadanos como el patrimonio natural de la isla.