El PSOE exige al Cabildo explicaciones por la reforma estancada del Auditorio de Tenerife.

El PSOE exige al Cabildo explicaciones por la reforma estancada del Auditorio de Tenerife.

Recurso: Diario de Avisos

El PSOE interpelará hoy al Cabildo de Tenerife por el estancamiento de la millonaria reforma del Auditorio Adán Martín, que se deteriora sin un plan claro ni acuerdo sobre su financiación.

El Cabildo de Tenerife, gobernado por CC y PP, lleva casi un año sin dar noticias importantes sobre la reforma del Auditorio Adán Martín. Este edificio, como es evidente desde hace tiempo y como reconoce la presidenta Rosa Dávila, "se cae a cachos". Y eso que la propia Dávila, en julio de 2024, respondió con firmeza a las denuncias de DIARIO DE AVISOS sobre el mal estado de este monumento emblemático de la Isla (aunque lo hizo en otros medios). En aquel momento, culpó de la situación a la falta de acción del PSOE y Cs en el gobierno anterior. Aseguró que habían retomado la reforma con fuerza y que estaban negociando con el famoso arquitecto Santiago Calatrava para agilizarla al máximo.

Sin embargo, a pesar de que en enero de 2025 se aprobó un millón de euros para pagar el proyecto de rehabilitación (que se había anunciado para noviembre de 2024), ya estamos casi en febrero de 2026 y apenas hay novedades. El auditorio sigue igual o peor, y aún no se sabe quién pagará esta reforma tan necesaria.

Hoy, el PSOE preguntará por esta situación en el pleno del Cabildo. Lo cierto es que los plazos no se han cumplido y, al menos de forma pública, todavía no se ha dicho quién pagará los 24 millones que, en principio, cuesta la reforma. Esto se debe a que el Cabildo y el arquitecto no se ponen de acuerdo sobre quién es el responsable de que la decoración exterior, hecha con escamas brillantes de mármol (conocida como trencadís), se esté cayendo. Calatrava culpa a las empresas que hicieron su diseño original. Aunque el gobierno anterior llegó a un acuerdo con esas compañías, el tiempo ha pasado y la situación sigue igual.

El actual gobierno de CC y PP, que no ha respondido a este asunto desde el miércoles pasado, se ha amparado en el plazo de 18 meses que el gobierno socialista de Pedro Martín también dio a Calatrava en su momento. Sin embargo, desde que recibió el proyecto de reforma en enero de 2025, se ha negado a entregárselo al PSOE.

De hecho, en un documento del 23 de enero de 2025, el Cabildo justificó su negativa diciendo que es "un documento técnico... no terminado y no definitivo". Argumentan que "su difusión podría causar confusión y malas interpretaciones en un debate ajeno al proceso, lo que dificultaría una solución rápida y eficaz".

Eso sí, el Cabildo aclara que la oposición tiene derecho a recurrir y a tomar las medidas legales que considere necesarias para garantizar la información y la transparencia.

El PSOE ha puesto fin a la "tregua" que había dado al gobierno y por eso preguntará hoy por esta reforma. Si finalmente cuesta 24 millones, tendrá un gran impacto. Además, aún no está claro si obligará a cerrar el auditorio (se habla de un año de cierre) y, por tanto, a suspender su variada programación cultural y musical, al menos en las zonas más afectadas. El gobierno ha negado que vaya a cerrar, pero esto debería decidirlo un proyecto que todavía no se conoce.

Si el coste final será de 24 millones de euros o más, dependerá de cuándo se hicieron esos cálculos. En 2024, el área de Cultura del Cabildo dijo que la reforma costaría 2,6 millones. Sin embargo, un informe del propio Cabildo de 2017 ya hablaba de 15 millones, y otro de 2022 lo subió a los 24 millones que se manejan ahora.

Los constantes cambios en las cifras del Auditorio resumen, en realidad, la historia de este edificio, que se supone que es un referente de la Isla. Ha sido impulsado y, supuestamente, cuidado por Coalición Canaria (CC) a lo largo de los años, desde Adán Martín, pasando por Ricardo Melchior, Carlos Alonso y, ahora, Rosa Dávila (en un pacto con el PP, que gestiona Cultura, aunque Hacienda se encarga de la reforma). De hecho, lo que se dijo que costaría hace casi 27 años, 26,7 millones, acabó triplicándose hasta los 74 millones. A esto habrá que sumar el millón del proyecto y los 24 de las obras (o lo que la inflación y otros factores determinen cuando se fije el coste final).

A todo esto se añade una sorprendente declaración de Calatrava a finales de 2024: dijo que no se sentía "capacitado para dirigir los trabajos de reparación", por lo que no aceptó hacerlo. Desde enero de 2025, apenas se sabe nada nuevo del proyecto, que hoy sí se tratará en el pleno del Cabildo.