
El Cabildo de Tenerife impulsa su estrategia tecnológica con una inversión extraordinaria para 2026
El Cabildo de Tenerife ha aprobado una partida presupuestaria extraordinaria para 2026 destinada a ampliar el Parque Científico y Tecnológico y desarrollar un ecosistema de supercomputación e inteligencia artificial en colaboración con el ITER.
La apuesta del Cabildo de Tenerife por consolidar la isla como un nodo tecnológico de referencia en el Atlántico ha dado un paso decisivo con la reciente aprobación de una partida presupuestaria extraordinaria para el ejercicio 2026. Tal y como recoge la información difundida por la corporación insular, el plan estratégico se articula sobre dos ejes fundamentales: la expansión de la capacidad física del Parque Científico y Tecnológico de Tenerife (PCTT) y la creación de un ecosistema compartido de supercomputación e inteligencia artificial en colaboración con el Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER).
El incremento de la dotación económica para el PCTT, que pasará de los 567.172 euros iniciales a un total de 1.417.172 euros, responde a una necesidad operativa derivada de la alta demanda de espacio por parte de firmas innovadoras. Este refuerzo financiero, que eleva el crédito presupuestario para 2026 hasta los 1.531.000 euros, se suma a los 1,362 millones de euros ya comprometidos para la edificación de la Sala Limpia en Cuevas Blancas, una infraestructura crítica para el desarrollo de microtecnología y semiconductores.
Más allá de la ampliación de metros cuadrados, el Cabildo busca transformar la arquitectura digital de la administración local. Mediante un convenio con el ITER, se pondrá en marcha una plataforma de computación avanzada diseñada para centralizar servicios digitales. El objetivo es que tanto el gobierno insular como los distintos ayuntamientos de la isla puedan integrar herramientas de automatización, asistentes inteligentes y sistemas de análisis de datos masivos. Esta iniciativa, que se alinea con el Plan Director de Innovación de Tenerife, pretende optimizar la gestión administrativa y dotar a los gestores públicos de una base de datos robusta para la toma de decisiones estratégicas.
La relevancia de este movimiento radica en la búsqueda de una mayor soberanía tecnológica para las administraciones públicas canarias. Al fomentar una infraestructura propia de inteligencia artificial, el Cabildo no solo busca la eficiencia en la tramitación burocrática, sino también la creación de un entorno de servicios reutilizables que permita modernizar la relación entre el ciudadano y la administración, reduciendo la dependencia de soluciones externas y estandarizando la digitalización en todo el territorio insular.