El Cabildo de Tenerife planea implantar peajes dinámicos contra la congestión para 2032

El Cabildo de Tenerife planea implantar peajes dinámicos contra la congestión para 2032

Recurso: Diario de Avisos

El Cabildo de Tenerife ha aprobado el Plan Insular de Movilidad Sostenible, que contempla la futura implementación de peajes dinámicos en las principales vías de la isla entre 2032 y 2033 para reducir el tráfico y financiar el transporte público.

La reciente aprobación definitiva del Plan Insular de Movilidad Sostenible de Tenerife (PIMSIT) por parte del Cabildo insular ha puesto sobre la mesa un debate de calado sobre la gestión del tráfico en la isla. Tal y como recoge el documento oficial ratificado el pasado 23 de septiembre, la hoja de ruta para las próximas dos décadas contempla, bajo la clave A.05, la futura implementación de gravámenes por congestión en arterias críticas de la red viaria tinerfeña.

Esta propuesta, que se enmarca en una estrategia global de 5.097 millones de euros hasta 2035, no supone una medida de aplicación inmediata. De hecho, el propio plan admite que el marco jurídico autonómico actual es incompatible con el cobro por el uso de carreteras, lo que obligaría a una reforma legislativa previa en coordinación con el Parlamento y el Gobierno de Canarias. El horizonte temporal que maneja el Cabildo para una posible puesta en marcha se sitúa entre 2032 y 2033, con una dotación presupuestaria inicial de 10 millones de euros, repartida casi a partes iguales entre la administración insular y la autonómica.

El diseño técnico planteado por el PIMSIT se aleja de los peajes tradicionales de tarifa plana. Se proyecta un modelo dinámico, con precios variables sujetos a la franja horaria y que incorporaría criterios de equidad social, ajustando el coste según la renta del usuario y la conectividad de su zona de residencia. La tecnología necesaria para este sistema permitiría monitorizar el tráfico en tiempo real, con revisiones semestrales y auditorías anuales sobre el impacto en la calidad del aire y la fluidez circulatoria.

Las zonas identificadas para este control de acceso incluyen los flujos de entrada a Santa Cruz de Tenerife desde la TF-1, los accesos a La Laguna a través de la TF-5 y la TF-2, así como el tramo de la TF-1 que conecta San Isidro con los núcleos turísticos de Adeje y Arona. El objetivo declarado es doble: desincentivar el uso del vehículo privado en horas punta y reinvertir íntegramente la recaudación en el fortalecimiento del transporte público y la movilidad activa.

A pesar de la ambición del proyecto, el propio Cabildo reconoce en su análisis de riesgos que la medida cuenta con una alta probabilidad de rechazo social. Esta iniciativa no es, sin embargo, una idea inédita en la planificación insular, ya que el anterior Plan Territorial Especial de Ordenación del Transporte (PTEOTT) ya esbozaba la posibilidad de tarificar el tráfico. La diferencia sustancial radica en que el PIMSIT actual ha pasado de la fase de estudio teórico a una programación económica y operativa concreta, integrándola en un paquete de medidas más amplio que incluye la expansión del tranvía, la creación de carriles BUS-VAO y la mejora de la flota de TITSA, con el fin último de transformar el modelo de movilidad de la isla.