
La Palma y Tenerife se alían para acoger el Centro Nacional de Vulcanología
La Palma y Tenerife proponen conjuntamente albergar el Centro Nacional de Vulcanología, con sede principal en La Palma y subsede en Tenerife, para impulsar la investigación y prevención de riesgos volcánicos en España.
La Palma y Tenerife se unen para ser sede del Centro Nacional de Vulcanología.
El Cabildo de La Palma ha presentado al Gobierno una propuesta conjunta con Tenerife para que las islas acojan el Centro Nacional de Vulcanología (CNV). La idea es que la sede principal esté en La Palma y haya una subsede en Tenerife.
Rosa Dávila, presidenta del Cabildo de Tenerife, destacó que es un gran paso para Canarias y que ambas islas han trabajado duro para ofrecer la mejor candidatura posible. "Queremos que la ciencia y la vulcanología tengan un centro de referencia aquí, sin que todo tenga que estar en Madrid", explicó. Dávila añadió que el CNV debe ser un referente mundial y que han puesto todo su esfuerzo para que así sea.
Sergio Rodríguez, presidente del Cabildo de La Palma, señaló que este es un paso importante hacia un objetivo que se marcaron al principio de la legislatura. "Mientras otros discuten, nosotros trabajamos juntos. Esta es una buena solución para Canarias y lo importante es que este centro esté en las islas", afirmó. Rodríguez también recordó que La Palma aún está superando las consecuencias de la erupción volcánica y que Tenerife vivió situaciones similares en 2017, por lo que ambas islas están preparadas para acoger el centro.
Esta iniciativa busca impulsar la investigación científica en La Palma.
El Gobierno español decidirá la ubicación del centro, que coordinará la investigación, la predicción y la prevención de los riesgos volcánicos en España.
La propuesta se basa en criterios científicos y sociales. La erupción del Cumbre Vieja en 2021 demostró la necesidad de un centro de referencia en vulcanología, lo que convierte a La Palma en un lugar ideal. Por su parte, Tenerife cuenta con instituciones importantes como el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) y la Universidad de La Laguna, además de laboratorios avanzados e infraestructuras para la vigilancia volcánica.