
El Cabildo y La Laguna impulsan la revalorización del litoral con nuevos proyectos de mejora ambiental
El Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de La Laguna avanzan en la coordinación técnica para ejecutar proyectos de revalorización y mejora ambiental en el frente marítimo del municipio.
La colaboración institucional entre el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de La Laguna ha entrado en una fase de concreción técnica para la revalorización de su frente marítimo, según ha informado la prensa local. Este acercamiento busca desbloquear una serie de intervenciones largamente proyectadas bajo el paraguas del programa insular Tenerife y el Mar, una iniciativa que pretende armonizar la explotación turística con la preservación ambiental en una zona de alto valor ecológico.
El eje central de estas conversaciones, mantenidas en el Palacio Insular por el vicepresidente insular, Lope Afonso, y el regidor lagunero, Luis Yeray Gutiérrez, se sitúa en la segunda fase de La Barranquera. Este proyecto, que se perfila como el más avanzado de la agenda, contempla una reconfiguración integral del litoral que incluye la optimización del saneamiento y la habilitación de áreas de uso público. No obstante, la ejecución de estas obras permanece supeditada a un trámite administrativo previo: la transferencia de la titularidad del suelo desde la administración municipal a la insular.
Más allá de esta actuación, la agenda de trabajo abarca otros puntos críticos del litoral nordeste. Entre ellos, destaca la mejora del sendero costero de Punta del Hidalgo, actualmente en fase de tramitación, y la búsqueda de una solución técnica para el acceso a la playa del Arenal, en Bajamar. Sobre este último punto, la coordinación entre las áreas de Turismo y Carreteras del Cabildo y el consistorio resulta fundamental para adaptar el proyecto a las exigencias de la Dirección General de Costas, tras la actualización de los estudios previos. Asimismo, el plan de trabajo ha incorporado una novedad: la evaluación de la viabilidad técnica para la construcción de una rampa de varado en Jover, en Tejina, cuyo informe ya ha sido remitido a los servicios municipales para su valoración.
La relevancia de estas actuaciones radica en la necesidad de compatibilizar la alta afluencia de usuarios en un municipio que ostenta varios distintivos de bandera azul con la protección de la biodiversidad local. Tanto Afonso como Gutiérrez han hecho hincapié en que la eficacia de estas intervenciones depende de una hoja de ruta coordinada, que trascienda la mera mejora de la accesibilidad y se enfoque en la recuperación ambiental y la seguridad de los espacios costeros. Este esfuerzo conjunto subraya la voluntad de ambas administraciones por consolidar un modelo de gestión que garantice la sostenibilidad de un entorno que, por su fragilidad y valor paisajístico, requiere de una planificación técnica rigurosa y una estrecha cooperación administrativa.