El Cabildo de Tenerife destina 1,8 millones de euros a mejorar la red de suministro de agua en nueve municipios
El Cabildo de Tenerife destina 1,8 millones de euros a nueve municipios para reparar y modernizar las redes de suministro de agua potable, buscando descentralizar la gestión y reducir las pérdidas en las infraestructuras locales.
La gestión de los recursos hídricos en Tenerife ha dado un paso hacia la descentralización operativa con la reciente aprobación, por parte del Cabildo insular, de una partida presupuestaria de 1,8 millones de euros destinada a paliar las deficiencias en las redes de suministro de agua potable. Tal y como recoge la información facilitada por la corporación insular, esta inyección económica busca mitigar el impacto de las fugas y el deterioro de las infraestructuras en nueve municipios de la isla, una problemática que ha condicionado históricamente la eficiencia del ciclo del agua en el archipiélago.
El diseño de este programa responde a una necesidad de agilidad administrativa, permitiendo que los ayuntamientos de entre 20.000 y 50.000 habitantes accedan a una financiación máxima de 200.000 euros por entidad. Este capital no solo cubrirá la ejecución material de las obras de reparación, ampliación o conservación, sino que también contempla la cobertura de los costes derivados de la redacción de proyectos técnicos y la supervisión de los trabajos. En términos de gobernanza, la iniciativa permite una flexibilidad inusual: si el presupuesto de la obra excede la ayuda insular, los consistorios podrán complementar la inversión con fondos propios, e incluso, bajo justificación de interés general, destinar recursos a otros servicios públicos obligatorios.
Desde una perspectiva técnica, esta medida se alinea con los esfuerzos de modernización que el Cabildo ha integrado en su Plan de Cooperación Municipal. La urgencia de estas intervenciones, según han manifestado el vicepresidente Lope Afonso y la consejera Sonia Hernández, radica en la necesidad de superar la burocracia de los planes ordinarios para garantizar un suministro más resiliente y sostenible. La urgencia es, de hecho, el eje vertebrador de la convocatoria, que establece un periodo de 20 días hábiles para la presentación de propuestas y fija el 30 de junio de 2028 como fecha límite para la finalización de las actuaciones.
Este movimiento pone de relieve la tensión constante entre el crecimiento demográfico de Tenerife y la obsolescencia de unas redes de distribución que, en diversos puntos de la geografía insular, presentan niveles de pérdida de caudal que comprometen la sostenibilidad del sistema. Al delegar la capacidad de ejecución en los ayuntamientos, el Cabildo busca una respuesta más capilar y adaptada a las realidades locales, intentando corregir un déficit estructural que ha sido objeto de debate político en la isla durante los últimos años.