Condenado por estafar 71.800 euros a una empresa de handling en el aeropuerto de Tenerife Norte

Condenado por estafar 71.800 euros a una empresa de handling en el aeropuerto de Tenerife Norte

Recurso: El Día

El exresponsable de una empresa de handling en el aeropuerto de Tenerife Norte evita la cárcel tras devolver los 71.810 euros que desvió mediante la falsificación de facturas.

La resolución judicial alcanzada esta semana en la Audiencia de Santa Cruz de Tenerife pone de relieve la vulnerabilidad de los sistemas de control interno en las empresas de servicios aeroportuarios, un sector donde la gestión de fondos operativos suele delegarse en figuras de alta confianza. Según ha trascendido tras la vista celebrada este lunes, el exresponsable de una firma de handling en el aeropuerto de Tenerife Norte ha evitado el ingreso en prisión tras reconocer un delito de estafa continuada, un desenlace que subraya la importancia de la reparación del daño en el derecho penal español para la atenuación de penas.

El procesado, quien ostentaba la supervisión de la base y tenía bajo su mando la administración de una cuenta bancaria exclusiva para gastos operativos, logró desviar un total de 71.810 euros mediante la falsificación de facturas. El mecanismo empleado consistió en la creación de documentos mercantiles ficticios, algunos atribuidos a una sociedad inexistente —cuyo domicilio fiscal resultó ser una residencia particular— y otros vinculados a una empresa de recambios real que se encontraba en concurso de acreedores. Esta operativa permitió al acusado justificar gastos inexistentes, como la adquisición de componentes para el mantenimiento de aeronaves, con el fin de mantener un saldo constante de 20.000 euros en la denominada "caja chica" de la base.

La magnitud del fraude, que ascendió a 75.500 euros al sumar los intereses devengados, fue resuelta antes de la celebración del juicio mediante el depósito íntegro de la cantidad defraudada por parte del encausado. Este movimiento fue determinante para que la Fiscalía, que inicialmente solicitaba cinco años de cárcel, y la acusación particular, que pedía nueve, aceptaran una rebaja sustancial en la condena. Finalmente, se ha dictado una pena de un año y un día de prisión, cuya ejecución queda en suspenso durante un periodo de dos años, siempre que el condenado no reincida.

Este caso ilustra los riesgos asociados a la centralización de la gestión financiera en puestos de responsabilidad operativa sin mecanismos de auditoría externa o supervisión cruzada. La tipificación de este delito como estafa continuada refleja la reiteración de las maniobras contables durante el periodo en que el supervisor ejerció sus funciones, aprovechando la autonomía que la compañía le otorgaba para la gestión de suministros y la organización del personal en el recinto aeroportuario.