
Demoras persistentes en control de pasaportes de Tenerife Sur alarman al turismo.
La persistencia de largas demoras en el control de pasaportes del aeropuerto de Tenerife Sur, con esperas de hasta dos horas y solo cinco máquinas biométricas operativas, alarma al sector turístico por su impacto en el mercado británico.
La persistencia de las demoras en el control de pasaportes del aeropuerto de Tenerife Sur, que se han prolongado durante la última semana, está generando una creciente preocupación en el sector turístico de la isla, especialmente por su impacto en el mercado británico. A pesar de que el Ministerio del Interior ha atribuido la situación a «incidencias transitorias en el sistema informático», la realidad en el principal acceso aéreo del sur de Tenerife dista de la normalidad que defiende el Gobierno central.
Desde hace días, los pasajeros que llegan a la isla, particularmente aquellos procedentes de países no pertenecientes al espacio Schengen —como el Reino Unido, cuyo mercado es crucial para Tenerife desde la entrada en vigor del Brexit el 1 de enero de 2020—, se enfrentan a esperas que superan la hora y media para completar el trámite de registro de entrada. Estas retenciones han llegado a desbordar la zona de control, afectando incluso el acceso a la terminal desde la pista, según los testimonios de los propios viajeros.
El Ejecutivo central, por su parte, ha negado la existencia de «aglomeraciones reiteradas», limitándose a reconocer «demoras puntuales». Sin embargo, las quejas de los usuarios en redes sociales describen un escenario de desorganización, con colas que se extienden fuera de las instalaciones y tiempos de espera de hasta dos horas. Estas denuncias apuntan a una operativa deficiente, señalando que de las 36 máquinas de reconocimiento biométrico instaladas en el aeropuerto para agilizar el control de pasaportes, solo cinco han estado en funcionamiento en los últimos días. Esta tecnología forma parte del Sistema Europeo de Entradas y Salidas (EES), cuya implementación en Tenerife Sur comenzó en noviembre en cumplimiento de la normativa europea.
A la problemática tecnológica se suma la escasez de efectivos policiales en las cabinas de control, especialmente durante los viernes y fines de semana, días de tradicionalmente mayor afluencia de turistas en el aeropuerto. José Fernando Cabrera, presidente del Foro Amigos del Sur de Tenerife (FAST), ha alertado sobre las repercusiones de esta situación recurrente en el principal mercado emisor de turistas para la isla, calificándolo de «problema enquistado» que Aena no ha logrado resolver.
La cuestión de las retenciones en los aeropuertos canarios no es nueva. En intervenciones previas en el Congreso, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha atribuido estas demoras a las compañías aéreas, calificándolas de «desfase puntual». En julio pasado, su ministerio anunció un incremento de 32 efectivos en la plantilla de la Policía Nacional adscrita a esta instalación. Asimismo, se han mantenido conversaciones con Aena para buscar soluciones. De hecho, en junio de 2025, el Gobierno central, el Cabildo, Aena y la Policía Nacional acordaron celebrar reuniones periódicas para el seguimiento de las medidas adoptadas, una señal de que el problema, lejos de remitir, persiste en la agenda de las administraciones implicadas.