
Luz verde a la ampliación de la TF-1 en Tenerife para cerrar el Anillo Insular
El Gobierno de Canarias aprueba técnicamente la ampliación de la TF-1 entre Erques y Santiago del Teide, con más de 123 millones de euros, para convertirla en autovía y cerrar el Anillo Insular de Tenerife.
El suroeste de Tenerife está cada vez más cerca de tener una autovía continua que permitirá rodear la Isla de extremo a extremo. La ampliación de la TF-1 entre Erques y Santiago del Teide, un tramo de algo más de 14 kilómetros, es una de las infraestructuras viarias más esperadas de la zona. Este proyecto costará más de 123 millones de euros y convertirá este corredor en autovía, avanzando así en el cierre del Anillo Insular.
El Gobierno de Canarias impulsa este proyecto, que ya ha sido aprobado técnicamente y se encuentra ahora en fase de información pública durante 30 días para que se puedan presentar alegaciones.
Las obras se realizarán entre la salida del falso túnel de Erques y la entrada al túnel del Bicho. El objetivo principal es duplicar la calzada existente para mejorar la capacidad y la fluidez del tráfico en la comarca.
El nuevo trazado contará con cinco carriles: tres en sentido Santiago del Teide y dos en sentido Adeje, con una velocidad de diseño de ochenta kilómetros por hora. La ampliación se hará hacia el lado del mar.
Esta intervención afectará a los ramales de aceleración y deceleración de los enlaces actuales, a caminos agrícolas y a viales locales. También se verán afectadas estructuras y obras de drenaje, que deberán ser ampliadas o adaptadas.
El proyecto incluye la mejora de viaductos y pasos inferiores, nuevas obras de drenaje (transversal y longitudinal), la ejecución de firmes y pavimentos, y la instalación de sistemas de contención. Además, se contemplan medidas para integrar la obra en el paisaje y restaurar el medio ambiente.
La documentación del proyecto incorpora un estudio de las expropiaciones necesarias, que serán limitadas. Al tratarse de una carretera de interés regional integrada en la red de autopistas y autovías, los límites de expropiación se fijan a ocho metros desde el borde de la explanación en el tronco de la vía, ramales y obras de drenaje.
El proyecto considera como suelo ya expropiado el correspondiente al tramo Adeje–Santiago del Teide que ya está construido. Por ello, solo se prevén nuevas expropiaciones cuando el nuevo trazado se extienda más allá del existente. No se incluyen parcelas de titularidad pública, como las de Guía de Isora y Santiago del Teide.
Además, se han identificado ocho parcelas para ocupaciones temporales. Estas se destinarán a instalaciones provisionales, zonas de acopio de materiales y accesos a las cimentaciones de los viaductos, sin afectar a edificaciones. Los plazos de ocupación varían entre 12 meses y la duración total de las obras, que se estima en cinco años (60 meses).
El proyecto incluye estudios de tráfico con una proyección hasta el año 2048, que analizan el aumento de la demanda que generará el cierre del Anillo Insular y las previsiones del Cabildo de Tenerife. Este análisis refuerza la necesidad de ampliar la capacidad de este tramo para absorber el crecimiento del tráfico a medio y largo plazo, especialmente de cara a la puesta en servicio prevista en 2027 del túnel de Erjos, una infraestructura clave que permitirá conectar la Isla de extremo a extremo mediante autovía.