Tenerife refuerza su transporte público con nuevos autobuses de alta capacidad para absorber el aumento de demanda

Tenerife refuerza su transporte público con nuevos autobuses de alta capacidad para absorber el aumento de demanda

Recurso: El Día

El Cabildo de Tenerife refuerza su red de transporte público con la incorporación de trece autobuses de gran capacidad, aumentando un 44% las plazas en las rutas de mayor demanda para fomentar el uso del transporte colectivo frente al vehículo privado.

La estrategia de movilidad en Tenerife ha experimentado un cambio de paradigma con la reciente incorporación de vehículos de gran capacidad a su red de transporte público, una medida que, según ha dado a conocer el Cabildo insular, busca absorber el incremento sostenido de la demanda en los corredores de mayor afluencia. Esta apuesta por la alta ocupación, que ya se despliega en las rutas que conectan la capital con el sur y el norte de la isla, responde a la necesidad de optimizar la eficiencia operativa en un contexto donde el uso del transporte colectivo ha alcanzado máximos históricos.

La puesta en circulación de estas trece unidades de doble altura —que se integrarán progresivamente en las líneas 110, 112 y 108— supone un incremento del 44% en la oferta de plazas por trayecto, elevando la capacidad de 59 a 85 asientos por vehículo. Este despliegue técnico no es menor, dado que las rutas seleccionadas registraron un volumen de cuatro millones de usuarios durante el pasado ejercicio, con una abrumadora mayoría de residentes. La proyección institucional estima que esta ampliación permitirá elevar el techo de viajeros hasta los seis millones anuales, consolidando una tendencia de crecimiento que, en 2025, situó el total de desplazamientos en guagua por encima de los 87 millones, un 6,13% más que en el periodo anterior.

Más allá de la capacidad, la renovación de la flota —que ha sumado 351 unidades en un trienio con una inversión superior a los 125 millones de euros— introduce estándares de seguridad y tecnología de vanguardia. Los nuevos vehículos, de 15 metros de longitud y 26 toneladas a plena carga, sustituyen los retrovisores tradicionales por cámaras de alta definición y cuentan con sistemas de asistencia a la conducción como el bloqueo por alcoholemia (Alcolock), frenada de emergencia y detección de cambio de carril. Para garantizar la operatividad, el personal de Titsa ha iniciado un programa de formación técnica específica, un requisito indispensable dada la complejidad de las dimensiones y los sistemas embarcados de estas unidades.

El compromiso con la accesibilidad universal se ha integrado en el diseño de los nuevos autobuses, que incorporan rampas eléctricas y manuales, además de señalética lumínica adaptada para personas con discapacidad visual. Asimismo, la experiencia del usuario se ha visto reforzada con la inclusión de conectividad wifi, puertos de carga USB y cinturones de seguridad individuales.

Este movimiento se enmarca en un plan de modernización más amplio que contempla la llegada de otras 57 unidades este año y una previsión de 25 vehículos adicionales para 2027. Con una edad media de flota reducida a tres años, el Cabildo pretende que la mejora en la calidad del servicio actúe como catalizador para el trasvase de usuarios del vehículo privado al transporte público, un objetivo que ha sido impulsado notablemente por la política de gratuidad para viajeros frecuentes, la cual ha permitido que la red insular alcance cifras récord de kilómetros recorridos y plazas ofertadas.