
El Teide, nevado, congela Tenerife tras Emilia.
Tras la borrasca Emilia, el Teide amanece nevado y Tenerife experimenta un frío invernal, manteniendo cerrados los accesos a la cumbre por seguridad.
La borrasca Emilia ya se fue, pero el frío se queda. El Teide, cubierto de nieve, ha hecho que los termómetros bajen mucho. Ayer, en varios pueblos de Tenerife, las temperaturas fueron más propias del invierno que de un final de otoño. Un otoño que, por cierto, ha sido más lluvioso de lo normal, gracias a las borrascas Claudia y Emilia que han regado bien el campo canario.
La nieve sigue en Las Cañadas, esperando filtrarse a las galerías de agua que conectan con el Parque Nacional. Mientras tanto, el Cabildo de Tenerife ya prepara la "operación nevada". Los caminos hacia la cumbre siguen cerrados, pero pronto habrá noticias. Ayer por la mañana, la presidenta insular, Rosa Dávila, aseguró que "están trabajando a fondo para que los tinerfeños puedan disfrutar de la nieve cuanto antes".
Ayer, pocos intentaron saltarse los controles para disfrutar de la nieve. Los que se atrevieron a subir a Las Lagunetas (El Rosario) o El Portillo (La Orotava) se toparon con la Guardia Civil de Tráfico y tuvieron que regresar. No hubo multas, pero sí les llamaron la atención por su imprudencia. Una portavoz de la Guardia Civil comentó al mediodía que "los compañeros están teniendo un día tranquilo".
Seguro que el Teide será uno de los lugares más visitados en las próximas horas. Incluso, es posible que hoy falten algunos niños al colegio, con la emoción de ir a la montaña a deslizarse por la nieve con plásticos, buggies o cualquier cosa que sirva para ello. Dávila insistió: "Lo más importante es garantizar la seguridad de la gente, por eso los accesos estarán cerrados hasta que las carreteras estén limpias".
Tras el paso de la borrasca Emilia, el Cabildo de Tenerife ha contabilizado 584 incidentes. Casi todos fueron por las fuertes rachas de viento del sábado, que llegaron a los 159 kilómetros por hora en Izaña. La mayoría de las llamadas a emergencias fueron por caída de árboles, vallas, farolas o mobiliario de la calle. En algunos puntos, tuvieron que limpiar el alcantarillado porque las ramas lo habían atascado, sobre todo después de las granizadas del sábado. Durante este fin de semana tan complicado, el Cabildo movilizó a un equipo de 374 personas. Se coordinaron con los servicios municipales de los 19 ayuntamientos que activaron sus Planes de Emergencias para hacer frente a este mal tiempo.
En la costa, la madrugada del domingo se vigiló de cerca la marea en Garachico, Tacoronte, Puerto de la Cruz y en las zonas costeras de La Laguna (Valle de Guerra, Tejina, Bajamar y Punta del Hidalgo). Hasta el amanecer, todo estuvo dentro de lo normal para un día de mar revuelto, con la espuma quedándose en la orilla. Lo más destacado fue una pequeña inundación en la Plaza del Charco de Puerto de la Cruz durante la madrugada. Las zonas de Martiánez o San Telmo, también en Puerto de la Cruz, dejaron imágenes espectaculares, pero sin problemas. Aunque seguían activas las alertas por mala mar, la situación se fue tranquilizando poco a poco.
En aeropuertos y puertos, la situación volvió a la normalidad 24 horas después. El día anterior se habían registrado una veintena de problemas aéreos en las islas (cancelaciones, desvíos y retrasos), casi todos por el viento en aeropuertos como Gando (113 km/h), La Palma-Mazo (96 km/h) y Tenerife Norte (88 km/h). Aunque el viento siguió soplando ayer en esos tres lugares, bajó mucho su intensidad (Gando a 35 km/h, La Palma-Mazo a 35 km/h y Los Rodeos a 30 km/h).
También hubo más movimiento en la calle. Después de un sábado en el que la mayoría se quedó en casa, bajo la manta, leyendo o viendo la tele, ayer, con los primeros rayos de sol a media mañana, muchos salieron a buscar los regalos de Navidad que aún les faltan.
Carmen hace cola en la churrería. Mientras espera, lee en el periódico las noticias sobre la borrasca Emilia en Tenerife. Cuando le quedan solo dos personas, no puede evitar exclamar: "¡Qué frío!", dice, como queriendo que el churrero se dé prisa. "Anoche sí que pasé frío", le comenta a un señor que ata un perro a un poste en la entrada.
Justo cuando Carmen se queja, el termómetro marca 12 grados en Santa Cruz de Tenerife. El sol aún no ha salido, pero parece que los chubascos intermitentes, a veces con gotas muy grandes, son los últimos restos de Emilia. El viento se va, pero queda la nieve en las cumbres del Teide, algunas lloviznas suaves y, sobre todo, la sensación de frío que ya teníamos desde mitad de la semana pasada, mucho antes del temporal.
Las temperaturas han bajado mucho en casi todos los municipios de la isla en las últimas horas. Los -6 grados de Izaña son normales con tanta nieve, pero sorprenden más las mínimas de Vilaflor (7º), Santiago del Teide (8º), El Rosario (11º), El Tanque (11º) o Guía de Isora (11º). Tampoco hizo mucho más calor en el centro de Arafo, Granadilla, El Sauzal, Icod de los Vinos, La Guancha, La Victoria o El Tanque, donde la mínima fue de 12 grados.
Carmen pide dos chocolates y tres euros de churros de argolla para llevar. Antes de que le den su pedido, se acuerda de que este fin de semana iba a aprovechar para comprar los últimos regalos de Navidad. "Voy a ir a por los langostinos al congelado, porque si voy la semana que viene me los cobrarán el triple. Prefiero mojarme que pagar más". Este comentario, que quizás sirva de idea a otros en la cola, termina con lo que le espera hoy en La Laguna. "Mañana en el colegio no me queda nada", dice, refiriéndose al frío para el que parece prepararse. "Cada vez que nieva es insoportable". Carmen, por si te sirve de algo, ayer la mínima en La Laguna (Aguere) fue de 13 grados, pero no te fíes del frío de allí.