
El Teide endurece las normas para rodajes y eventos deportivos.
El Parque Nacional del Teide aplica su nuevo Plan Rector de Uso y Gestión, que endurece las restricciones para rodajes audiovisuales y pruebas deportivas en busca de un equilibrio entre la conservación y la presión turística.
El Parque Nacional del Teide, un entorno de valor ecológico excepcional y Patrimonio de la Humanidad, ha iniciado la aplicación de su nuevo Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), vigente desde finales de 2025. Este marco normativo, que sustituye al de 2002, introduce una regulación significativamente más restrictiva para actividades como los rodajes audiovisuales y las pruebas deportivas, buscando un equilibrio entre la alta presión turística y la conservación del ecosistema. Las primeras solicitudes bajo esta nueva normativa, según ha trascendido, corresponden a un largometraje de ficción y una marcha cicloturista, cuyos permisos se encuentran actualmente en fase de exposición pública.
El nuevo PRUG establece límites claros para las producciones audiovisuales, permitiendo un máximo de un rodaje mensual para equipos reducidos y uno trimestral para grandes producciones, con el objetivo de no superar las doce o trece autorizaciones anuales. Estas actividades quedan restringidas a zonas específicas, prohibiéndose en la mayoría del parque para proteger la fauna y la tranquilidad del espacio natural. Además, se vetan elementos como la megafonía, la presencia de espectadores y el uso de drones, salvo excepciones muy concretas para documentales sobre el patrimonio del parque, siempre que no haya visitantes y no se perturbe la fauna.
En cuanto a las pruebas deportivas, el documento las considera, en principio, incompatibles con los objetivos de conservación. No obstante, contempla "excepciones consolidadas" como la prueba atlética Blue Trail o la Vuelta Ciclista a la Isla, y abre la puerta a futuras inclusiones como la Vuelta Ciclista a España, que ya visitó la isla en 1988 y cuya edición de este año no pudo concretarse por motivos económicos. Las autorizaciones para estas excepciones requieren que los eventos sean organizados por el Cabildo de Tenerife u otra administración local y que se evalúe su baja incidencia ambiental. La marcha cicloturística Tenerife Teide 360, por ejemplo, no podrá exceder los 400 participantes y estará sujeta a un plan de seguimiento ambiental.
Esta nueva regulación contrasta con el PRUG de 2002, que dejaba la autorización de usos especiales a la Comisión Mixta de Gestión y no establecía límites cuantitativos para los rodajes, exigiendo únicamente la ausencia de espectadores y, en ocasiones, una fianza. Las pruebas deportivas también contaban con una redacción más abierta para su celebración. Organizaciones ecologistas han expresado su preocupación, denunciando una posible priorización del uso turístico-deportivo sobre la conservación en zonas sensibles. Sin embargo, Blanca Pérez, consejera de Medio Natural del Cabildo de Tenerife, ha defendido que el nuevo plan impone "más restricciones" que el anterior, argumentando que el documento de 2002 no definía límites y generaba un "vacío" legal que, en la práctica, permitía un mayor número de actividades.
Las solicitudes que ahora se tramitan corresponden al rodaje de "Lennon no estuvo aquí", una ficción de Juanma Villar que cuenta con la colaboración del Cabildo y se centra en la estancia de parte de The Beatles en Tenerife en 1963, y al Desafío Tenerife Teide 360º, una prueba ciclista de Gran Fondo con categoría UCI. Una novedad crucial del nuevo PRUG es la obligatoriedad de que los organizadores presenten un documento ambiental junto a su proyecto, un requisito inexistente en la normativa anterior. La fase de información pública, que permite la presentación de alegaciones durante veinte días hábiles tras la publicación en el Boletín Oficial, es un paso previo indispensable antes de que el Patronato del parque tome una decisión final sobre estas autorizaciones.