La vigilancia dispara las multas ambientales en el Teide y Tenerife.

La vigilancia dispara las multas ambientales en el Teide y Tenerife.

Recurso: El Día

Las multas por infracciones medioambientales en el Parque Nacional del Teide se dispararon un 358% en dos años y un 110% en todas las áreas protegidas de Tenerife, gracias al refuerzo de la vigilancia y coordinación entre las autoridades.

Las multas por infracciones medioambientales en el Parque Nacional del Teide se han disparado un 358% en los últimos dos años, pasando de 81 en 2023 a 224 en 2024 y 371 el año pasado (2025). En el mismo periodo, el total de sanciones en todas las áreas naturales protegidas de Tenerife ha subido un 110%. Estas zonas, que abarcan el 48% de la isla e incluyen los parques rurales de Anaga y Teno, pasaron de 657 multas a 1.382 al cierre del año pasado. En 2024 se registraron 921.

Dejando a un lado el Parque Nacional y las acampadas en La Caleta de Adeje (que se analizan más adelante), destacan 167 denuncias en la Corona Forestal, 115 en el Parque Rural de Anaga y 34 en Teno. Otro lugar donde se han intensificado los controles es el paisaje protegido de Las Lagunetas, con 133 multas por diversas razones. Este lugar, de 3.800 hectáreas, se extiende por varios municipios (Candelaria, El Rosario, El Sauzal, La Matanza, La Victoria, Santa Úrsula y Tacoronte) y forma parte de la cordillera volcánica de Pedro Gil, que atraviesa el noreste de Tenerife.

Blanca Pérez cree que estas cifras son el resultado de la colaboración y coordinación de quienes trabajan para proteger nuestros espacios naturales. La consejera destaca que la vigilancia ha aumentado y se ha extendido a los fines de semana. Además, se ha reforzado en el Parque Nacional del Teide con la presencia de guardias rurales y la Policía Canaria.

Pérez insiste en que en 2026 seguirán reforzando esta coordinación y la extenderán a más espacios naturales, prestando especial atención al Parque Nacional del Teide, la Corona Forestal y los parques rurales de Anaga y Teno. El objetivo es que todos los espacios naturales cuenten con el control y la vigilancia que merecen.

Nueve administraciones, incluyendo tres cuerpos policiales, han tramitado las denuncias, a las que se suman siete presentadas por ciudadanos. En comparación con el año anterior, sobresalen las 167 multas del Servicio de Vigilancia del Parque Nacional del Teide, que en 2024 no había puesto ninguna. También destacan las 239 de la Policía Canaria (frente a 125 en 2024) y las 725 (464 el año anterior) impuestas por los agentes insulares de Medio Ambiente.

En cuanto a los motivos de las multas, las relacionadas con el senderismo pasaron de 55 en 2024 a 195. Las infracciones por obras también subieron ligeramente, de 111 a 115. El aumento en las denuncias por incendios fue exponencial, de 35 a 119. Curiosamente, las multas de tráfico aumentaron de 93 a 145, pero las de estacionamiento indebido bajaron de 204 a 147. Este es uno de los dos únicos apartados donde hubo un descenso; el otro es la caza, que pasó de 69 a 53.

El Cabildo de Tenerife y la Subdelegación del Gobierno acordaron un dispositivo especial de vigilancia en las áreas naturales protegidas para el puente de mayo de 2024. Más tarde se unieron la Policía Canaria y las policías locales de La Orotava, Santa Cruz o La Laguna. Esta vigilancia comenzó de forma estacional en la Semana Santa de ese año y, a partir de 2025, se hizo permanente, incluyendo los fines de semana. Esto asegura la presencia constante en el Parque Nacional del Teide y los Parques Rurales de Teno y Anaga de la Guardia Civil, la Policía Canaria, policías locales, agentes de Medio Ambiente del Cabildo y la guardia rural de la Federación de Asociaciones para la gestión cinegética de la Isla. Todos participan en operativos, como la reciente Operación Nevada, que se despliegan en puntos clave de estos espacios para garantizar la seguridad, el orden y evitar daños al medio ambiente.

Pedro Millán, director insular de Medio Ambiente, interpreta las cifras diciendo que no es que haya más infracciones, sino que la vigilancia se ha multiplicado. Señala que la vigilancia ya no se limita a las mañanas, como hasta mediados de 2023, sino que ahora también hay controles por las tardes, noches y fines de semana. Este avance, añade, es gracias al esfuerzo de todos los cuerpos policiales, agentes de medio ambiente y guardias rurales, que se han multiplicado para llegar a casi todos los rincones y a todas horas.

El Parque Nacional del Teide es noticia porque, antes de que terminara el año pasado, el Gobierno de Canarias traspasó todas sus competencias al Cabildo de Tenerife. Además, su nuevo Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) acaba de ponerse en marcha tras cumplir con todos los trámites. Blanca Pérez, consejera de Medio Natural, Seguridad y Emergencias del Cabildo de Tenerife, explica que más del 86% de los extranjeros paga las multas en el primer plazo, consolidando una tendencia que empezó en 2024.

Al analizar los tipos de multas, destacan las relacionadas con las acampadas, con 177 denuncias (el 12,8% del total). Esto se debe, en parte, a una intensa campaña de control el año pasado en La Caleta de Adeje, concretamente en la playa de Diego Hernández, donde se realizaron 108 intervenciones (el 7,8% del total de multas). Pedro Millán, director insular de Medio Ambiente, explica que había una tendencia, especialmente entre la población extranjera, a acampar de forma habitual en esa zona natural. Por eso, agentes de medio ambiente, la Policía Canaria, el Seprona de la Guardia Civil y la policía local de Adeje llevaron a cabo acciones continuas durante varios meses, incluso en Navidad, para mantener la presión y reducir las acampadas ilegales. El objetivo es evitar la impunidad de la acampada ilegal en la costa de estos espacios protegidos. Esta medida se mantendrá para que la gente entienda que no son lugares para acampar de forma casi permanente.